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CUENTO: LA ABEJA Y LA HORMIGA Buenos días. Esta es mi primera publicación en este canal, a pesar de que llevo par de meses en Noise. Les deseo un excelente día. Soy fotógrafo. Y una de mis fotografías que hice hace unos años, me inspiro en estos día al verla por lo que me puse a escribir este cuento. Es algo largo, así que pónganse cómodos. Espero les sea de su agrado. -------------------------------- Era una hermosa mañana en el prado del sur, lleno de muchas flores y arboles con frutos de todo tipo. Entre las flores, hay un floral de margaritas azules. Estas margaritas producen un rico néctar, muy energizante para hormigas y abejas, con capacidad de embotar los sentidos si se consume demasiado. A las abejas de la colmena vecina, les gusta mucho el polen de esta flor, pues de sus encimas obtienen la cera con que construyen las paredes del panal de su colmena. Además, su néctar produce en ellas un patrón lineal uniforme la cual las distingue. Era ya temporada de recolección de polen e iba un pelotón de hormigas polinizadoras en su labor cotidiana a un floral de margaritas azules. La hormiga capitán, junto a al resto de su unidad, suben a mucho esfuerzo por todo el tallo hasta llegar a la flor en donde comenzarían a trabajar. Mientras suben, la capitán ve que algo llega primero arriba. A paso doble llega y ve a una abeja recolectar polen y bebiéndose el néctar. "Hola abeja, buenos días. Nosotros ya veníamos a trabajar aquí", le dice la hormiga a la abeja en tono educado pero algo molesta. Esta voltea un poco la cabeza mientras se limpia un poco sus antenas y le dice: "¿En serio? Ay, no me había dado cuenta. De verdad lo siento muchísimo. Es que cuando vuelo no miro mucho hacia las zonas más bajas. Yo ya prácticamente termine aquí, pues trabajo muy rápido y me muevo muy rápido. Así que ya no queda nada en esta flor. Pero pueden ir a la otra flor de al lado y yo iré a la del lado contrario". Resignada, y sin más opciones que confiar en la abeja, transmite a su pelotón la situación y estas de ponen en cadencia militar a bajar de esa flor para pasar a otra. Descender o ascender no es un problema, cuando se conoce el camino y se anda en equipo. Así que llegan al suelo y cambian de planta inmediatamente, en la dirección opuesta a la que les dijo la abeja que esta iría. Una vez arriba, después de haber subido en equipo y con seguridad, la hormiga capitán se encuentra que en la flor ya no había polen, ni néctar. Todo el pelotón se descorazona, pues no es poco el esfuerzo que deben hacer para obtener el polen que la cohorte les ha asignado. Además escucharon la trasmisión desde el batallón de las obreras a toda la cohorte, que ese cargamento es vital para las preparaciones del cambio de estación, y además esto permite que otras flores reproducirse también y se prolongue el tiempo de recolección de suministros. Así que además del esfuerzo, no tienen mucho tiempo antes del cambio de horario. Si no se polinizan las demás flores tendrán hambruna. La capitán teme que vayan a perder mas tiempo, y prevee que la abeja les haya hecho una mala jugada. Se sabe bien que las abejas también polinizan, e incluso han colaborado muy bien en otras estaciones. Pero a esta abeja no la vio junto a su enjambre. Parece una abeja solitaria en deserción momentánea, que podría andar de glotona, como pocas veces sucede. Si esto es así, no solo se acabaran los suministros de su demarcación asignada sino que no se polinizaran las flores. La capitán organiza a su pelotón en parejas y les indica que verifiquen las demás flores que están en esa misma dirección. Una vez congregadas en el lugar de reunión indicado, de forma rápida se da reporte de que todas las flores ya habían sido visitadas y sus abastecimientos están agotados. Pero ellas eran el único pelotón asignado ahí. Los temores se confirman, así que rápidamente ordena a todo el pelotón ir a paso doble en dirección contraria hacia adonde iba ido la abeja, no para confrontarla, sino para adelantarla y poder hacer la recolección asignada. Lamentablemente una flor tras otra ven que todas están vacías. El capitán aprovecha y sube a uno de los pétalos que esta mas altos y verifica el panorama. Desde ahí divisa que la abeja está mas adelante, sola, y volando de forma errática, borracha de tanto néctar y harta de polen, dirigiéndose hacia una flor. Como en esa condición se movía más lento decidió aventurarse e ir a alcanzarla para confrontarla rápidamente. "¡Nos engañaste!", se queja indignada la capitán con la abeja. "Nos enviaste en la dirección equivocada intencionalmente para tu tener tiempo de engullirte todo el polen." La abeja, orgullosa, engreída y de forma muy altanera de contesta: ¿Y quien te crees tu para hablarme así? Yo soy una abeja mucho más grande y fuerte que tú. Yo vuelo por los aires, no arrastrándome en el suelo ni por pasadizos subterráneos oscuros. No tengo que darte explicación alguna. Hago lo que me de la gana." La hormiga, que pasaba de color negro a rojo de la ira, trata de contenerse y mejor intenta apelar al sentido de comunidad que las abejas tienen, diciéndole: "Entiendo "majestuosa" abeja que seas superior a mí, pero el hecho es que ni siquiera estas polinizando las demás flores. ¿Es que no te das cuenta de las consecuencias que tus actos pueden tener para tu colmena?" A lo que la abeja responde en tono burlón: " Ha, ha, ¿Para mi colmena dices? Yo me quemé las hebras trabajando para mi colmena y ya recolecté mi porción. Así que me estoy pagando una muy merecida bonificación extra. En mi hexágono tengo todos los suministros que me hacen falta, y además mi colmena no es de por aquí. Así que a mi no importa un bledo lo que me estas diciendo". La capitán esta sumamente ofendida. Pero antes de responderla, observa que el patrón de esa abeja era distinto, moteado. Reconoce que efectivamente no es de la colmena cercana. Ese no es el patrón rayado uniforme que esta familiarizado. ¡Es una abeja renegada, desertora y ladrona! . Así que para hacer pagar a esta inconsciente, da orden de atacar a su pelotón, que ganas no le faltaba, a esta derrochadora. El pelotón adoptó una formación de sometimiento muy efectivo que logro doblegar a la abeja y la hicieron caer al suelo, sin darle tiempo a reaccionar ni escapar volando. Al caer de esa altura, quedo aturdida, dándole tiempo al pelotón a descender para darle un escarmiento a esta renegada, que causaba daños inconscientes, agotando los recursos de la zona. El pelotón descendió y comenzaron el escarmiento. Cuando la abeja sintió el ardor causado por el hostigamiento de las hormigas sobre su cuerpo, espabiló de su caída, y aleteó con todas las fuerzas que le quedaba de su parrandear, para incorporarse y alejar a las hormigas de sí. Aleteó tan fuerte que logró zafarse y escapar apenas, no sin provocarse una grieta en una de las alas. La capitán había transmitido el estado de situación a la cohorte y estaban por llegar con refuerzos, que si hubiesen llegado un poco antes, otra historia se hubiese contado. El pelotón, ahora con ayuda de otras unidades que envió la cohorte, recolectaron lo poco que quedó en ese floral de margaritas azules. Una vez en el destacamento, la capitán da su informe completo al consejo y este encarga a uno de los zánganos generales representar a la reina a una visita diplomática a la colmena de abejas rayadas y tratar la situación. Ahí se confirma que efectivamente esta abeja no es de la zona y que las abejas rayadas tuvieron problemas en todos esos días para recolectar tanto polen como néctar por la misma razón. Además sus informes de inteligencia confirman lo que las hormigas ahora también reportan acerca de una abeja moteada merodeando en ese lado del prado. Concuerdan en que ahora se enfrentan a una crisis de abastecimiento, al no poder polinizar todas las flores que debían. Tanto el hormiguero como la colmena hacen acuerdos para apoyarse mutuamente frente a la crisis que se les avecina. Volviendo al hormiguero, se da un reconocimiento al pelotón por su valentía, y sentido de la justicia, al defender los intereses de toda la comuna. Y a toda la cohorte de hormigas, se les reasigno a la labor de recorte de hojas. Con esta labor, ayudan a las plantas con el mantenimiento respiratorio, y de los recortes obtienen materia prima compensatoria para llenar los abastecimientos. Además les sirve en la colaboración con la colmena de abejas rayadas, para intercambiar recursos y apoyarse en la supervivencia de sus comunidades. Mientas, en otro lado del prado volvía a su colmena nuestra abeja renegada, con su cara muy limpia como si nada hubiese pasado. Entra a su hexágono a descansar y botar un poco la resaca de su harto comer polen y beber néctar de esas margaritas azules, a lo que queda dormida profundamente. A la mañana siguiente sus compañeras les preguntan dónde andaba pues no la habían vuelto a ver a lo que ya contestó que estaba paseando simplemente. En eso una unidad de abejas zánganas llega y le piden que se presente al departamento de logística. Allá la dirección le pregunta que le había pasado pues no la vieron volver con su cargamento. Nuestra abeja renegada provee información falseada sobre sus actividades del día de ayer. Relata que después de terminar su recolección en los Girasoles, la emboscaron un pelotón de hormigas polinizadoras y le robaron su cargamento. Alego: "Aprovechaban que estaba en la flor, para robarse el polen que traía nuestra colmena." Todas las abejas incluyendo sus compañeras están asombradas y algo atemorizadas pues no habían visto desde hace mucho hormigas polinizadoras subir hasta los girasoles y al mismo tiempo no pueden negar que la historia que cuenta la abeja es un poco extraña. Pasan los días y llega de nuevo la unidad de zánganos le pide que pase al salón central de La Colmena. Allá le espera a la mismísima reina junto con su hermana la reina de La Colmena de las abejas rayadas. Se le pide que explique de nuevo la situación y de cómo se le agrietó una de sus alas. Le aseguraron que si alguna especie hormiga o no le hizo daño sea clara en su informe para ellas vengarla. De tal forma hacen que la abeja se ponga en confianza y confiese que se enfrentó a un pelotón de hormigas polinizadoras. Alego: "Aprovechaban que estaba en la flor, para robarse el polen que traía nuestra colmena y me tuve que defender." A esto le pregunta directamente la abeja Reina: "¿Has estado bebiendo néctar de Las Margaritas azules de las cuales no tenemos permitido recolectar polen? A lo cual ella dice en tono adulador:" ¿Margaritas azules? ¡Pero por supuesto que no! Se muy bien que no podemos ir por ahí pues eso es territorio de las abejas rayadas, de la cual su hermosa hermana es Reina, y que nos engalana con su maravillosa presencia en esta mañana" En eso, hace presencia, entrando desde detrás de bastidores, la hormiga general junto a la capitán. La abeja Reina pregunta a la hormiga si está es la abeja que asegura estuvo robando polen y bebiéndose el néctar de las margaritas azules. La hormiga capitán señalándola identifica a la abeja, diciendo "Si, su majestad. Está es la abeja que se comió todo el polen y se bebió todo el néctar del floral, la cual enfrentamos mi pelotón y yo." En tono indignado, la abeja protesta : "¡Mentiras y calumnias!" Jamás había visto a esta hormiga en mi vida. "¿Pero no nos acaba de decir que tuviste que defenderte de un pelotón de hormigas que trataban de robarte?", le reclama la Reina. " eh, si, bueno, perdón, ahora recuerdo mejor, disculpen, es que han pasado unos días. Si ahora recuerdo bien, ellos estaban robando polen de las flores de nuestra demarcación". Al capitán verse ahora inculpado junto a su pelotón reclama: "¡Eso no es así! , Nosotros estábamos en el floral de margaritas azules que compartimos con las abejas rayadas, cuando la vimos a ella pensando que era una de nuestras vecinas." "¿Pero a quien le van a creer? ¿A esta insignificante hormiguita rastrera de otro lado del prado a sembrar sus calumnias a esta honorable colmena, a nuestra casta apícola?, ¿O a mí que soy una incansable trabajadora que sólo pienso en el bien de mi colmena y nunca robaría nada? Estas hormigas mentirosas se arrastran por la tierra y se ensucian en el barro, no como nosotros que dominamos los cielos. " dice la abeja dejando ver su altanero y engreído espíritu. La hormiga estaba a punto de estallar, cuando el general le pide que se calme. También la reina mira al capitán y le pide que no se preocupe. La reina ahora le pregunta a la abeja:" Si es así lo que dices, y es cierto que nos estaban robando, ¿Qué piensas que se debería hacer con esta hormiga y su pelotón?" "Que los expulsen de su hormiguero, y sufran en la intemperie, para que no vuelvan a robar nunca más " Contesta muy segura de sí la Abeja. "Me parece algo severo, pero tomaré tus palabras en cuenta", le contesta la Reina. "Ahora, sólo queda una cosa por aclarar, que necesitamos que nos expliques". ¿Porque tu patrón ya no es tan moteado sino vagamente rallado? Cuando la abeja se observa, su patrón a cambiado. Ya no es totalmente moteado sino un poco rayado, a lo cual ella se queda sin palabras. No sabe que contestar. Quedando en evidencia la mentira de nuestra abeja renegada, la reina de La Colmena de las abejas moteadas decreta que con efectividad inmediata queda expulsada de La Colmena la abeja renegada y que así como andaba de solitaria siga andando de solitaria por el Prado. Sí es el caso que alguna otra Colmena en otro lugar del Prado la acoge que aprenda la lección y respete las normas. Después de la sentencia, tanto la reina de la colmena de las abejas moteadas, como su hermana, la reina de las abejas rayadas y el general hacen los acuerdos para apoyarse mutuamente en los tiempos post-cosecha. Los días fueron pasando y nuestra abejita renegada ahora le llaman al abeja de las rayas moteadas. Al no volver a comer del polen de los girasoles, y por haber debido el néctar de las margarita azules, su patrón es difuso, y donde quiera que se movía la identificaban, y sabían que era la responsable de la hambruna. Así que decide moverse hacia el otro extremo del prado, por donde están los arboles. El vuelo fue algo largo, y pudo ver florales completos marchitos, porque no pudieron ser polinizados a tiempo. Apenas llegando al otro extremo, con hambre y sin energía se detuvo a descansar bajo la sombra de un árbol y quedo dormida. De pronto siente algo dulce y refrescante en su boca. ¡Es un trozo de fruta! Se lo come rápidamente, recupera fuerzas y se incorpora. Cuando se dirige a ver quien le ha mostrado esta hospitalidad, era la capitana y todo el pelotón al que se había enfrentado anteriormente. Está en shock, y no sabe que hacer. tiene sentimientos encontrados y no quería ver precisamente a la chismosa que la delato, y a la vez con quien tiene sentimientos de culpa y no sabe como pedir perdón. A lo que la hormiga capitán le dice: Hola abeja de rayas moteadas. ¿te sientes mejor? La abeja enmudece. La hormiga continúa. Después que muchos de los florales no germinaron, se nos asignó recortar hojas. Estábamos recortando de este árbol, cuando el cabo aquí al lado te vio en un muy débil vuelo. Bajamos cuanto pudimos. La abeja le pregunta: ¿Cómo es que ustedes vienen y me socorren a mí, cuando las traté tan mal? La capitán responde: No podemos actuar de ninguna otra manera. Donde sea que estemos en este prado, quienes sean que vivan en el, todos nos necesitamos. Incluso tu, a pesar de ser una abeja, necesitas de nosotros, así como nosotros necesitamos de ti. Se nos dijo que una parte del producto recolectado, se lo diéramos a las abejas de las rayas sesgadas. Si quieres te podemos llevar allá. La abeja, muy avergonzada, les agradece haberla socorrido. Que no se preocupen por ella, pero que aun no tiene mucha fuerza y solo les haría demorar en su camino. "¡No se diga más! Te cargaremos" le interrumpe la hormiga. Continúa diciendo: "Tu no eres ni remotamente la carga mas grande que hemos cargado ni que habremos de hacer. Juntos movemos hasta un panal entero. Podemos seguirte alimentando mientras vamos por el camino." Y todo el pelotón asintió, pues así estaban formados. La ira y decepción que tuvieron en algún momento para con esta abeja, se había disipado, pues ahora estaban mas concentrados en su labor y sobrevivir. Los sentimientos negativos no le subían al corazón. Mientras iban por el camino, un cabo que carga a la abeja le pide perdón: "Discúlpanos porque recuerdo que anteriormente, días atrás te hostigamos mucho e incluso agrietamos una de tus alas". La abeja sonríe levemente y le dice que no se preocupe. Y es que dada las circunstancias y la situación, no tenía motivo alguno de sentir deseos de tomar represalias contra las hormigas que la socorrían y la trataban así. Estaba desarmada de todo sentimiento negativo. "Ya mi ala se sanó como puedes ver y vuelo mejor. No pude continuar porque estaba muy débil y cansada. Y gracias a ustedes creo que me recuperaré pronto." Llegan a la colmena de las abejas de rayas sesgadas, hacen su intercambio de bienes y le entregan a la abeja para que la socorran. Estas abejas la acogen, le dan polen de las flores de flamboyán, y al cabo de los días, tomo fuerzas, y recolectaba néctar y polen junto a las demás en als flores de flamboyán y en las margaritas amarillas. Su patrón de rayas moteadas fue definiéndose y ahora era una abeja de rayas sesgadas. Pertenecía a una comunidad y seguía las normas. Nunca mas volvió a menospreciar a otras especies y entendió que todas eran parte del prado y el prado era parte de ellas, sin importar en que extremo del mismo vivan. El pelotón y la antigua "renegada" se volvieron a encontrar y se llevaban bien. Las flores que no habían germinado, se mantuvieron en salud, gracias al trabajo de las hormigas, y eventualmente volvió la época de recolección y fueron polinizadas. Los árboles volvieron a dar fruto y llego a haber de nuevo abundancia en el prado, con todos sus habitantes colaborando juntos, llegando a haber armonía, compañerismo y paz, entre la abeja y la hormiga. Fin. ---------------------------- Si llegaron hasta aquí son unos verdaderos amantes de la lectura, y significó que mi cuento no estaba tan malo. JAJAJA. A ustedes, muchas gracias. Pueden dejarme en los comentarios sus impresiones. Un saludo. ----------------------------- Cuento: LA ABEJA Y LA HORMIGA Autor: Jimmy Coste Yost Fecha: 01/11/2021 ---------------------------- Fotografía hecha con mi teléfono: Fecha: 24/05/2014 08:42:55 Apertura: f/2.0 ISO: 100 Tiempo de exposición: 0.00448 segundos. Velocidad de diafragma: 1/223 segundos. ---------------------------- 📢 CONTENIDO PROPIO @JimmyCoste ™️ noise.cash/u/JimmyCoste 📸 FOTOS HECHAS CON MI TELÉFONO INTELIGENTE

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