Beyond Father
Cierto día desperté junto a la cama, y ahí estábamos los tres, durmiendo plácidamente... Es algo que jamás pensé que diría. Creo que me adelante mucho en la historia, así que empecemos desde el inicio. De niño fui muy ingenuo, creía que todo lo que veía era correcto, y solo si me retaban, entendía que hice algo malo. Qué gran error no? Muchas veces somos reprendidos de pequeños sin explicación alguna, y debemos "confiar" en que lo que nos dijeron es verdad, o lo correcto. Aun así, en mi interior siempre cuestione todo, cada experiencia nueva que tuve, o que podría llegar a tener. Todos dicen que pensar mucho las cosas es bueno, pero para mí es realmente una pesadilla. Pensar cada acción, frase, consejo, conversación, situación y todo en lo que sea posible pensar con el conocimiento que se tiene, aunque les puedo asegurar, que lo imposible también lo he pensado. Es algo confuso si lo piensas, aunque para mí no tanto. Siempre tuve problemas al momento de conciliar el sueño, eso de poner la mente en blanco es, sino mal recuerdo, lo único imposible para mí. Pensé en el universo, y sus dimensiones, sus misterios, en nuestra mera existencia, tanto individualmente como en sociedad. En las plantas, animales, insectos, peces y hasta el recorrido de una hoja en otoño cayendo de su cuerpo principal, el árbol. Desde lo mas complejo hasta lo más simple, una vez, dos veces, y muchas más. Desde chico pude evitar fracturas y situaciones incomodas o peligrosas gracias a esto. Siempre un paso delante de cada acción que fuera a realizar. Es tan práctico como estresante, pero para mi desgracia, no es algo que pueda evitar a voluntad. Luego ya en mi pubertad tuve que asumir una responsabilidad mas parecida a la de un adulto que a la de un niño, dándome la oportunidad de pensar las cosas desde un punto de vista más profundo y moral. Tuve mis altos y bajos en la adolescencia, pero entre experiencias, ensayo y error mental, influencias de películas o anime, y ejemplos de acciones y consejos de los demás pude formar mi forma der ser y pensar actual. Aunque, sigo cambiando día a día, y espero nunca dejar de mejorarme como persona. Esto en si es para darles una idea de cómo funciona mi mente, en una forma muy resumida, pero que ayuda a entender la experiencia que les voy a contar. Si se lo estaban preguntando, sí, soy padre, de un maravilloso niño, y esposo de una, más que mujer, una gran compañera de vida. Ambos son mi orgullo, y yo el de ellos, ya que los tres vamos ayudándonos a mejorar nuestras mejores cualidades, y a corregir las peores, porque las hay, no les voy a mentir. En realidad, jamás lo hago. No tenemos una vida de lujos, ya hace tiempo nos dejo de interesar eso, tenemos tranquilidad, paz mental y conciencia limpia. Supongo que es más difícil de conseguir que la riqueza económica. No hay nada que no haría por ellos, y más aun por mi hijo, el sentimiento de padre es terriblemente fuerte en mi, y la necesidad de protegerlo y de guiarlo por el buen camino aunque a veces deba reprenderlo, se que en un futuro el tendrá muy buenas bases como para elegir qué clase de persona quiere ser. Retomemos... Cierta noche desperté junto a la cama, y ahí estábamos los tres durmiendo plácidamente, pero, los tres? Como es posible que estuviera junto a la cama, y al mismo tiempo en ella durmiendo. No podía entenderlo, pensé miles de teorías en cuestión de segundos, y todo apuntaba a una cosa, había muerto... Pero por qué? Llevaba una vida relativamente sana, y más que nada, era una persona excelente. No estaba asustado en sí, sorprendido tal vez, mi mente funciona mejor en situaciones extremas, por lo que pude mantenerme sereno, y sin alterarme. Y ahora qué? Podía volver a mi cuerpo? Quedaría vagando en el mundo espectral? Al cielo? Jajaja, nunca creí en esas cosas. De pronto toda la habitación comenzó a iluminarse, y de la zona más brillante apareció una mujer, de lo más normal. -Hola Ivan, dijo ella. Listo para seguir adelante? Pensé, un ángel? Un shinigami? La muerte? Recordando a Julian Richings en su papel en la serie televisiva Supernatural, lamentando que no sea él quien viniera por mí. Nada podía sacar de mis teorías,, pero tampoco podía dejar de especular sobre ello. - Seguir adelante? Donde quieres llevarme? Pregunte a la entidad con forma de mujer frente a mí. - Al lugar donde van todos a morir, tiene nombres diferentes según las creencias y percepción de cada uno, podrías llamarle la sala de espera para el cielo, si es que ese es tu destino final. Contesto ella, con una dulce voz, que tranquilizaba con solo escucharla. - Tengo qué? Pregunte. Es obligación ir a ese lugar o puedo elegir qué hacer? - Puedes elegir, pero, te recomiendo que vengas con migo, y tengas tu "charla informativa" para explicarte todo, y despejar dudas, como por ejemplo, a donde podrías ir, que es todo esto, y que podría pasar si te quedas. Luego de eso, tu puedes decidir qué hacer obviamente. - Bueno te seguiré, supongo que si tengo libertad, un poco de información no estaría mal. Respondí. No hubo luces, ni portales, ni palabras mágicas, automáticamente aparecimos sentados cómodamente en una oficina común y corriente, con sillones de cuero y una mesa donde ya tenían café preparado para la ocasión, como si ya supieran mis preferencias. Luego comprendí el porqué. -Bueno, ya estamos aquí, voy a informarte todo lo que necesitas saber de este lugar, y responderé a cada duda que tengas antes de que sigas tu camino, o decidas regresar. Que es lo primero que te gustaría saber? Pregunto ella. - A decir verdad, no se por donde comenzar, sigo sorprendido de lo normal de esta habitación, pero me gustaría saber quiénes son ustedes, si es que hay alguien más aparte de ti, porque hacen esto, que hay mas allá si decido continuar, si es que hay un mas allá obviamente, y si puedo volver a vivir. Si, empecemos con eso, pregunte. - Si que sabes preguntar, responderé de forma un poco general, y si quieres profundizar en algo me dices. Para empezar, esta habitación, aunque no sé como la percibes realmente, no es más que una creación de tu propio subconsciente, algo que tu mente acepta como un ambiente que se relaciona con una sala de espera, tal como te informe anteriormente, cada persona lo ve a su manera, aunque la mayoría de las personas de este planeta, lo ven como su religión les sugestiona, algunas me ven como un hombre que los entrevista y juzga antes de seguir, y el lugar es muy creativo a veces. Aunque, no soy siempre yo quien los recibe. Es cuestión de quien venga, pero te aseguro que todo lo que ves, es lo que realmente te presenta tu mente como real, podrías cambiarlo si quisieras. Entendí mucho con eso, varias personas cercanas a la muerte, o que estuvieron muertos unos segundos cuentan que vieron cosas de acuerdo a sus creencias, pero siempre distintas en algún aspecto. Así que quise realizar un pequeño experimento, escondí mi mano y la visualice como las manos verdes de un dragón o monstruo con filosas garras, y así fue, mi mano tomo dicha forma. Seguido a ese hice otro experimento, visualice a esta mujer estallando en pedazos, no funciono, supongo que se puede afectar el ambiente y tu propio ser, pero no el de alguien más, o por lo menos, no matarlo. Hice varios experimentos, como para asegurarme de cuales eran mis limitaciones, y las habilidades que podía adquirir, todos disimuladamente para que ella no descubriera mis intenciones. - Bien, sigamos. Con respecto a quienes somos, te puedo decir que no somos ángeles como la mayoría piensa, aunque algunos lo asumen sin siquiera preguntar, somos un grupo de seres de los primeros que existieron en el universo, no necesariamente de una misma especie, y no quedan mucho de nosotros, solo somos 24, cada uno con un numero asignado de acorde a su responsabilidad, destrezas y poder. Yo por ejemplo, soy 16. Y nos encargamos de reciclar lo que ustedes llaman almas, aunque lo más acertado seria llamarlas "conciencias". Lo hacemos porque en determinado momento de la historia del universo la creación de nuevas conciencias fue disminuyendo, y entendimos que debían reutilizarse al menos una vez más, algo así como una segunda oportunidad. Es más o menos así, o así pensábamos, no sé bien el motivo, pero tú tienes en tu historial, una tercera reencarnación, no deberías estar aquí siquiera. No lo digo porque tienes 3 vidas pasadas, sino que, lo normal, es que luego de tu segunda muerte, tu conciencia desaparezca, sin pasar por este sitio. Aun así, estas acá, como si fuera la primera vez, como si tuvieras una cuarta oportunidad de reencarnar. Esto es algo que debemos discutir con los demás, y ver que decide 1 con respecto a ti. - Pero, yo no tengo control sobre esta situación, por lo que, en caso de querer continuar, no debería tener problemas en hacerlo, por algo estoy aquí no? Dije con más seriedad. - Así debería ser, pero solo 1 vez paso esto, y mucho antes de que yo existiera, así que no puedo tomar esto a la ligera. Deberás esperar a que tengamos nuestro debate, y decidamos que hacer contigo. Respondió ella con un tono de preocupación y sospecha. - Déjame ahorrarte la molestia, quiero volver a vivir, con mi esposa, y con mi querido hijo, dije levantándome del sillón de un salto. - Eso es imposible, jamás paso ni pasara, va en contra de toda regla. Afirmo con autoridad. - Imposible? Eso lo decido yo...
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