PODREMOS SALIR DE ESTA TRAMPA No suelo interpretar la vida delas personas o hacer juicios de valor, sobre lo que para mi pueda estar mal,en este caso en un grupo familiar. La crisis económica ha logrado (un logro desafortunado) separar a muchos núcleos familiares, papá o mamá tomaron la fuerte decisión de buscar mejores horizontes por otras naciones vecinas, mientras los hijos quedan como quebrados y divididos en una nueva situación que es nueva y compleja. Ha ocurrido con una pareja de buenos amigos, que conforman un núcleo familiar pequeño, papá, mamá y su hijo, la madre decide migrar con la esperanza de mejorar económicamente y ayudar con las remesas a su familia que ha quedado en Venezuela (historias repetidas). Su chamo, que ha quedado con el padre, siendo aún niño, empieza a cambiar sus conductas, a los pocos meses,el pequeño viaja a encontrarse con su madre. Hoy es un adolescente, digamos que su calidad de vida ha mejorado (viste bien, se alimenta oportunamente, ha podido adquirir bienes materiales, entre otras cosas). Pero su conducta ha empeorado... Su madre que trabaja todo un día ha empezado a escapársele de las manos la situación y toma la determinación de enviar a su hijo con el padre nuevamente. Mi punto es, nos encontramos entrampados en esa necesidad de mejorar y superar la dura situación que vivimos a merced del sacrificio de quebrantar nuestro núcleo familiar. De allí el título que escogí para este tema, será que saldremos de esta trampa en la que estamos inmersos, para mi es cuestión de tiempo, pues soy optimista y entusiasta en que van a cambiar las situaciones para mejorar. A mis paisanos Venezolanos que andan por el mundo, mi admiración, respeto y deseo que estén bien, que mejoren su situación, que regrese la unión en sus familias y que puedan retornar a su patria para vivir con la dignidad que todos nos merecemos
Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.
3 comments
Siempre se puede
Emigrar no es fácil, mucho menos lo son los cambios bruscos en niños pequeños. Yo tardé 2 años en salir de Venezuela y no lo hice hasta que no tuvimos los recursos completos para salir los 4, mi esposo, mis dos hijos y yo. Buscando una forma de alivio, mi esposo se fue antes y eso afectó psicológicamente a mis hijos. Ambos movimos cielo y tierra para que a los meses nos reunieramos de nuevo todos en el exterior, con pocos recursos, pero con los suficientes para sobrevivir y en un país no muy bueno, pero donde teníamos familia a quien acudir. El cambio fue difícil para los chicos, pero los ayudó el tema de que estaban con sus dos papás y tenían más familia cerca. Ya han pasado dos años de eso y aún les duele el desprendimiento, pero lo han sabido enfrentar y aquí les va muy bien, ya han hecho amigos y se sienten muy a gusto. Pienso que hay que tener un plan y por nada del mundo separarse de los chicos, a ellos les pega muchísimo.
Es muy acertado, hay que tener un plan, por otro lado siempre se sacrificará algo, pero no debería ser en núcleo familiar el que se sacrifique