¡Ignorancia! ¡Inocencia! ¡Imaginación! Son calificativos que podrían describir una duda, una creencia, una confusión. Todo dependerá de la edad y el contexto en el cual sucedan. Cuando estaba pequeño fuimos a una hacienda muy bonita en el oriente del país al llegar todo era vistoso llamativo, los animales el olor del aire y la vegetación. La primera noche que pasamos allí me dijeron que no saliéramos fuera de la casa de noche por que habían culebras. No pude dormir esa noche por que escuchaba todos esos silbidos y en mi inocencia creí que los silbidos eran las serpientes. Se oían silbidos por todos lados venían de todas direcciones y cada vez mas cerca. -Se podrán imaginar lo asustado que estaba yo- Solo podía hacer una sola cosa ponerme mi campo de fuerza (sabana) y esperar allí el amanecer. -La noche fue larga, muy larga para mi- El día siguiente me levante muy insistente solo decía que me quería ir de allí. Me preguntaron que por que si apenas llagamos, y les conté que escuche las culebras toda la noche los señores que oyeron se sorprendieron y dijeron que en la noche se quedarían afuera para cazar si se acercaban. El día fue muy agradable, vi caballos, vacas, burros, algo llamado macho pero para mi era un burro mas gordo. Pero con el temor de la mala noche que pase, de pronto la luz del sol fue mermando hasta que la noche con su manto obscureció el campo. Antes de ir a dormir vi que fuera de la casa guindaron hamacas, y allí se acostaron tres señores que vigilarían a ver si se acercaban las culebras o algo mas que hiciera ruido cerca de la casa o del gallinero. Ya se estaban oyendo los silbidos y yo les decía que yo oía las culebras que por que no las buscaban, se miraron y me mandaron al cuarto, mas tarde me fueron a buscar y me pidieron que saliera a la entrada de la casa donde estaban las hamacas. Estaba aterrado por que se oían muchas serpientes silbando. Al salir veo una manada inmensa todo el piso estaba verde de animales pero no eran peligrosas víboras asesinas. Eran sapos, me quede muy sorprendido y todos se reían mucho de mi. Pero aun que eran sapos todavía les tenia miedo son criaturas aun tanto intimidantes y mas para un niño. El miedo se fue disipando cuando el señor mas mayor me los presento. Decía; Ese de allí es Juan, aquel es Pepe, esa otra es Maria, y así fue nombrando a varios. -Imagino que se invento los nombres al vuelo por que eran todos iguales- Los señores que estaban cómodamente acostados en las hamacas estaban súper relajados con las escopetas en el suelo. Mientras tanto los sapos estaban debajo de las hamacas. Cazaban a los zancudos con sus lenguas, mosquitos, y todo aquello que se moviera a su alrededor. Su tarea en la naturaleza entre otras es mantener controlada la población de insectos. Entonces lo que tanto me asusto y a lo que tanto le tenia miedo, en realidad de una u otra forma estaba protegiendo a todos en la casa. Aprendí que los sapos no son malos, aprendí que los silbidos que tanto me aterraban no eran serpientes, y aprendí que todo en la naturaleza tenia una razón de ser. Saludos a todos feliz y provechoso domingo en compañía de la familia. #imaginacion #vida #animal #vivencias #venezuela #campo #oriente #llano #naturaleza
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2 comments
Pobrecito, solo un niño y pasando mala noche, pero te entiendo creeme que yo hubiese pegado l carrera si veo ese montón de sapos, tu fuiste más valiente. Y bueno es como tú dices todo tiene un propósito y hasta el animal que quizás nosotros menos nos parezca importante es necesario.
Pensé en correr si, pero afuera todo era monte con serpientes, obscuridad y estaba en lugar muy muy lejano. Gracias por comentar y por leer hasta el final. Feliz día.