LLEGANDO A CASA Nada cómo llegar a la casa después de un día con mucho trabajo y el viajecito agotador pero ser recibido hasta por el perrito del vecino y la majestuosa montaña con el paisaje donde a lo lejos se divisan nubes de lluvia que quizás en este momento está cayendo sobre el pueblo del hatillo y luego sentarme hacer un café y unas arepas con nuestra harina preferida; recuerdo entonces a mis hermanos, mis sobrinos y todos aquellos familiares que se encuentran tan lejos del hogar, me da nostalgia claro me alegro por ellos están haciendo realidad sus sueños en otro lado lejos de casa. Por aquí se les espera siempre con los brazos abiertos y el corazón extendido mis guerreros en el exilio. Muchas bendiciones para todos.
Siempre vamos a extrañar esa unión familiar, esa reuniónes y compartir el día a día con nuestros seres queridos, nos queda solo alegrarnos porque están disfrutando de calidad de vida en otras tierras. Que tengas feliz noche amigo.
Así es Carol gracias por tu apoyo igualmente para ti feliz y bendecida noche