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@camytorres

Bella tarde noche, comunidad. Reportándome un poco tarde con los escritos, pero aquí estamos al pie del cañón. Jejeje... Hoy les traigo algo de prosa en una historia con respecto al día de ayer. Espero sea de su agrado. Una abrazo de velitas para todos. Jueves poético Un día de velitas Se acercaba la noche del 7 de diciembre. Se preparaba para la noche en familia, las empanadas se doraban en el caldero, el café olía prodigiosamente a alegría. Él alistaba las velitas de colores que servirían para iluminar, aquella fría noche decembrina. Las horas pasaban tan veloces como un soplo de viento en invierno. Llego la noche sin más espera y la casa se empieza a llenar de los integrantes de la familia, las risas y la alegría se toman el espacio del día especial. La unión entorno a un acontecimiento de muchos años se hace más fuerte conforme pasan las generaciones. Los abrazos no se hacen esperar en unísono de amor. Los niños quienes decoran el bello candor de la época, desfilan con las velitas por los pasillos de la casa, algunos colocándole el nombre y otros decorando la parafina colorida con moñas, faroles y tiras de papel de colores. Todo se alista la persona más mayor de la casa da la orden para salir a prender las velas, se alista un pedazo de madera u otro objeto que sirva de asilo para colocar las velitas. Cada integrante enciende su velita y a continuación un deseo íntimo que acompañara el anhelo de fin de año. Las llamas bailan al son de la suave brisa invernal, iluminado la oscura noche y formando un camino luminoso por donde la procesión con los santos transita, alimentando la fe de los creyentes. Entre alegría y música la noche va pasando y los fuegos artificiales que iluminan el oscuro telón del firmamento. Las velitas se van extinguiendo conforme pasan las horas. Ya los niños sienten el cansancio y el sueño de un día agitado, los mayores recogen la cera pegada en el piso, mientras una a una se van apagando. Los deseos y oraciones de cada persona a volado con el humo hacia el eterno firmamento, en un clamor hacia el omnipresente. La hora de la media noche indica el fin de la jornada feliz. El fin del día iluminado marca el inicio de las festividades decembrinas. El espíritu se prepara para recibir las costumbres en la fe, el amor y la unión familiar. Camilo Torres ✒️ DRA Foto original mía.

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