read.cash Log in
@camytorres

Bello jueves, comunidad ruidosa. Vengo por estos lados a dejarles la última parte de la historia platos voladores. Espero les guste y a los que descansan feliz día de relax. Nos seguimos leyendo. Platos voladores Final Eric se apresuraba a dirigirse hacia la puerta y casi con las fuerzas de un desahuciado, abre la puerta desprolijamente. "Siga, padre, necesito de su ayuda inmediata", le decía Eric con una expresión desasosiego en el rostro que preocupó al sacerdote. "Gracias, hijo. ¿Cuéntame qué está pasando?, no me gusta la expresión de tu rostro". "Ciertamente estoy aterrado por la actividad paranormal que se presenta en mi casa y no se a que se debe". Le explicaba Eric al sacerdote mientras el temblor de sus manos sacudía la tasa de café recién hecho. El padre empezó a revisar toda la casa y en especial la cocina. Eric se acercaba al sacerdote y le muestra lo que encontró en el piso la noche anterior. El sacerdote miraba la foto y le preguntó: "¿quién es ella?". "Ella es mi difunta madre, hace un año murió de cáncer. Encontré esta foto y me inquieta mucho", le explicaba Eric al sacerdote mirándolo con fijeza hacia sus enormes ojos pardos. El padre decidió quedarse en la casa para presenciar lo que Eric le comentaba tan abrumado. Ya en la noche los dos hombres estaban preparados para afrontar lo que pudiera ser el extraño evento paranormal. La hora esperada llegó. No sucedió nada, Eric extrañado miraba al sacerdote, los dos hombres en común acuerdo gestual decidieron entrar a la cocina. Encendían la luz. El sacerdote volteaba a mirar a Eric "No pasa nada, hi...", Inmediatamente empezaron a bailar las ollas, volaban los cubiertos y platos por todos lados. El sacerdote desesperado empieza a rezar con biblia en mano, Eric gritaba y se cubría la cabeza con los brazos. Todo era un caos en el lugar, el sacerdote tomó el agua bendita y comenzó a pronunciar una oración en latín, moviendo los labios al vaivén de las frases, mientras un cataclismo de utensilios volaba con estruendo por toda la cocina. El sacerdote estaba llamando a Eric que estaba en su posición de negación y aislamiento del momento. "Hijooooo... ¡Tienes que ayudarme con esto...!" Eric se animó y rápidamente se acercó a donde estaba el padre, juntos rezaron las oraciones y con el rociador hicieron bailar el agua bendita por todo el lugar. De repente un espectro apareció ante ellos, los dos hombres quedaron atónitos por lo que estaban viendo y no pronunciaron palabra. Entonces con una voz de ultratumba el espectro dijo, “cuantas veces te he dicho que pongas los platos en orden”. Eric tomó el agua bendita y roció al espectro que desapareció lentamente en medio de la noche. Eric miró al sacerdote con picardía y esbozó unas palabras, "mi santa madre era una fanática del orden, aparentemente ni en el otro mundo podrá dejar esa obsesión". Eric luego se rió a carcajadas, contagiando al sacerdote con su risa. Ambos hombres se miraron y después de un momento voló un plato. Eric y el cura salieron corriendo de la cocina asustados. Camilo Torres DRA

6 comments

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.