Cuando Gaudí diseñó la Sagrada Familia, era consiente que no existía la tecnología para poder acabar su obra, pero como buen visionario, confiaba que algún momento la técnica constructiva evolucionaría, para que alguien pudiera finalizarla. Más de cien años después, su sueño puede verse cumplido. En el caso de Bitcoin, me gusta pensar que ocurrirá algo parecido. Cuando Satoshi Nakamoto ideó su obra, sabía que estaba abriendo una puerta hacia la libertad financiera, pero también era conocedor que el mundo y la tecnología aún no estaba a la altura de las circunstancias. A pesar que desde el primer día el BTC ha estado totalmente operativo, existen detalles que no estaban resueltos. Sin en entrar en detalles técnicos, el más importante es el elevado consumo eléctrico de su protocolo de consenso proof of work, ya que una simple transacción con Bitcoin, consume la misma electricidad que un hogar promedio en una semana. Una auténtica barbaridad, si lo vemos desde la perspectiva ecológica. A pesar de lo que muchos puedan pensar, la solución a este problema no pasa por el cambio a un modelo energético más sostenible, se solventará cuando la tecnología esté acorde con el papel que cumplirá Bitcoin en el futuro. Parece que empiezan a surgir noticias que invitan al optimismo. Recientemente, INTEL ha anunciado que a final del presente año empezará a comercializar su Chip Blockchain, con un desempeño de velocidad y ahorro energético 1000 veces mejor que las actuales tarjetas gráficas, lo que debería cambiar el panorama cripto por completo. Se presenta un final de año bastante esperanzador e ilusionante. #INTEL #ChipBlockchain #Bitcoin #PoW Imagen: criptopasion.com
No comments yet