A pesar de llevar tatuado el nombre del disco en su pecho (Nevermind), y de repetir en reiteradas ocaciones la foto que lo hizo conocido, ahora Spencer Elden, denuncia a Nirvana por pornografia infantil. La demanda se centra en los daños morales que ha sufrido y continuará sufriendo por la publicación de dicha portada, y alude que los acusados continúan lucrándose con su supuesta explotacion sexual. Como bien indica la “víctima”, sus padres únicamente cobraron 200$ por dejar fotografiar a su hijo para tal fin, y dado el éxito, y lo supuso para la música la publicación de este álbum, personalmente, pienso que esta demanda es un símil perfecto con la portada en discordia, un último intento del protagonista para pegar su mordisco al gran pastel. La proliferación de las RRSS, ha hecho muy común encontrarnos infinidad fotos de menores de edad, publicadas por sus padres, sin ser consientes que la memoria digital es casi imposible de borrar. En un futuro este tipo de actos, traerá infinidad de denuncias de hijos contra sus propios padres, por daños morales. Personalmente, desde siempre he limitado al máximo la publicación de fotos de mi hija en RRSS, así como compartir las mismas en grupos de mensajería instantánea. Este chico, debería ser más realista y denunciar a sus padres en lugar que a la banda. Fotografía de John Chapple, con motivo del 25 aniversario de la publicación del álbum.
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