Los bañistas fantasmas. Una muestra de una costumbre muy española, de madrugar para venir a la playa, a plantar la sombrilla sillas en la arena en primera fila, para volver con calma después de desayunar, leer el periódico, pasear al perro, regar las plantas y todo lo que se les ocurra hacer. Mientras tanto el resto, a buscarse la vida como bien puedan.
5 comments
jejeje no solo una costumbre espanola, los Alemanes tambíen tienen este costumbre ;)
No es que sean fantasmas, es que son invisibles. 😉
Alguno se habra encontrado sin sombrilla y sin sitio al regresar
Jo qué despeje... yo creo que aquí a primera hora ya hay más gentío. Cuando voy a correr ya van cargados con sus mega trastos cual mudanza. Ahí en cambio se respira paz y sobre todo ¡soledad!
Si me sorprendió lo poca gente que había, sobre las 10:30 de la mañana.