#Narracion, #Relatos Escribí esta narración hace ya bastante tiempo luego de una vivencia que tuve y siempre me pregunte ¿ Cual era la Verdad ? LA VERDAD Despacio, muy lentamente midiendo en segundos cada movimiento de su cuerpo, teniendo en cuenta que de esa manera la tensión subiría por la desesperación. La admiración y la sorpresa harían el resto. Retardaba los movimientos, vacilaba, era un no querer, teniendo las mayores ganas de hacerlo. Su boca dibujaba una sonrisa, desplegando sus labios, permitiendo ver la blancura destellante de sus dientes y su pequeña lengua se asomaba temerosa de que la viesen, sus ojos miraban casi fríos, guardándose una llama interna muy adentro, tanto, que daban la sensación de melancolía. De no ser porque la gran admiración y tensión no permitían posar más de un segundo la mirada en su rostro, en sus ojos, su sonrisa se contemplaría como una mueca simple y llana, que a la tímida luz aparecía disfrazada de pasión y alocado deseo hacia alguien o a algo que estaba lejano. Realmente su mirada no se detenía en nadie ni en nada, tampoco era causada por la búsqueda meticulosa o en encontrar algo o alguien conocido, simplemente era un mantener los ojos abiertos, como ver más allá del horizonte y en vez de estar lejano en frente, estuviese lejano muy lejano adentro. Era eso, adentro la gran inmensidad de espacio en tan pequeña forma, veía o quería ver hacia adentro con los ojos de mirar afuera. Como cayendo de lado y dar la vuelta moviéndose a una velocidad tan lenta que parecía no moverse y sim embargo caía levantándose al mismo lento movimiento, armonía sencillez y una soltura lenta completa poniendo énfasis en cada parte mínima de movimiento, era un ballet con ritmo armonioso, bello, simple, pero eso sí, lento, tanto que en un movimiento se podían ver mil cuerpos haciendo con medio segundo de retraso, en el mismo espacio, la misma figura. Suaves y armoniosos sonidos acompasaban sus movimientos, gratos inspiradores a moverse a su ritmo. La cadenciosa fluidez sonora, se ensalzaba con algo suave que adormecía, era una sonoridad de un estupendo sabor, que se filtraba aromáticamente entretejiendo sabores cálidos y suaves, y frágiles que al solo sentirlos se envolvían en un capullo de tierna luz para salir convertida en flagrante y deslumbrante estrella, tal cual era, esplendorosa y bella, sin flagelos degradantes ni atormentantes, sencilla, suave y dulce, cual la bella protagonista del sueño que vivía. El Sin fin de gritos y el vociferar de palabras sobrepasaban el pobre y desentonado ritmo de los instrumentos tocados con tanta mala maestría, que podían en cualquier momento hacer estallar los tímpanos de los sordos. El aire, si en el lugar los había, presentaba un color azul pegajoso al pasar por los rayos tenues y moribundos de una luz opaca y central. Tirados por todos lados, en los rincones, sobre las mesas, ingiriendo toda clase de material liquido o gaseoso, despojados , sin ni siquiera voluntad para entender su propio estado, simplemente con la ilusión de repetir su acción una y otra vez y caer más bajo de donde estaban, hombres y mujeres veían o hacían que veían, a aquella silueta de mujer, que en el escenario, enmarcada en el azul de un aire de tabaco y droga, que con el velo del alcohol, se distorsionaba pesadamente, gimiendo y retorciéndose en un baile frenético, diabólico y aterrador, como debatiéndose en un histerismo explosivo y alocado, tratando de mantenerse en pie y tal vez, queriendo seguir el compás de una música que nadie oía, pero que de existir, sería como un aterrador grito en las catacumbas medievales PD : Que opinan sobre cual es la verdad. #Enespañol, #DeCalidad, #Pa´todoelmundo @armasoti
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