Acampada mortal Era un perfecto día de verano. Unos dieciséis amigos adolescentes fueron de acampada al bosque, se decía que allí habitaban extrañas criaturas y éstos iban para encontrarlas. Decían que cuando había luna llena se escuchaban aullidos y gritos en lo más profundo del bosque. Estos amigos acudieron sabiendo que esa misma noche habría luna llena, entraron en el bosque y prepararon su campamento, uno de ellos se alejó porque quería orinar, al rato, el silencio de la noche se rompió con un grito desgarrador, todos fueron corriendo hacia él, pero no pudieron encontrar nada, ni un solo rastro, solamente oscuridad, de pronto desde lo alto de uno de los árboles cayó la cabeza ensangrentada del chico, todos se dispersaron; un gran error, seempezaron a escuchar diferentes gritos dentro del bosque. Al poco tiempo y entre la confusión consiguieron reunirse seis amigos, lo únicos que quedaban con vida. De repente los arbustos empezaron a moverse, algo se dirigía hacia ellos, indefensos sólo daban unos pasos hacia atrás, cuando era evidente su destino inmediato de entre la maleza salió una preciosa chica, de la misma edad que ellos, tenía unos diecisiete años. Les pregunto: - ¿Qué hacéis aquí? - ¿No sabéis que habitan hombres lobo? - -Venid a mi casa, está cerca, nos refugiaremos,¡allí rápido! Los seis siguieron a la chica hacia su casa, una vez allí, atemorizados atrancaron puertas y ventanas, ya más tranquilos y seguros uno de ellos dijo: - Son las seis de la mañana, una hora más y se hará de día- Pero una escalofriante risa invadió la casa en ese momento. -Por lo que veo, no sabéis donde os habéis metido-. Dijo la chica. - Estáis en la boca del lobo-. Seguidamente, la muchcha se apartó y detrás de ella tenía cuatro hombres lobo, parecía que estaban bajo sus órdenes, de pronto la niña comenzó a cambiar, sus ojos se volvieron rojos y diabólicos y empezó a convertirse en uno de ellos. Los seis amigos no pudieron hacer otra cosa que correr, corrieron tan rápido como pudieron, sólo dos consiguieron escapar... Todo parecía haber terminado, los dos chicos se habían salvado por los pelos. Pero una semana después, uno de los dos apareció en su cama, desgarrado. Ahora sólo queda uno, ese soy yo, todavía temo que por las noches aparezcan, por las calles, en cada rincón oscuro, en todos los lugares veo puntos rojos observándome, no quieren que se sepa su secreto, en este país hay miles de personas que desaparecen sin dejar rastro, casos de gente que desapareció y nunca se ha sabido nada, sólo espero que una de estas noches no forme parte de ellos...
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