read.cash Log in
Y@Yordyz

Crónica de un adiós Una a una guardé mis cosas: mis horas de desvelo, mis palabras hechas poesía, mis abrazos sinceros, las noches estrelladas compartidas... Y todo mi amor por ti. Estaba a punto de dar el paso más difícil de mi vida: decirte adiós con el corazón palpitando aún por ti, con los labios llenos de tus besos y las manos vacías al dejarte. Desde hacía varios días no había tenido paz en mi mente. Una a una retumbaban en mis oídos esas voces diciéndome: "el no te quiere", "no mereces sufrir por alguien así", "podrías encontrar otro mejor"... Y lo peor es que cada una de esas voces tenía razón. Me enamoré de ti, como de nadie. Tus ojos, tu sonrisa, tu voz... Todo era la envoltura perfecta para esos miles de minutos en los que me mostrabas sólo una parte de ti. Encontrar alguien tan perfecto era prácticamente imposible y ahora entiendo que todo fue una simple ilusión. No te juzgo, ni lo haré, por tus decisiones del pasado, sino por los secretos del presente, que hoy se revelan y que se clavan en mí como espinas que, una a una, lastiman mi ser. Pude sentir cómo las lágrimas fueron haciéndose presentes en mis ojos, para recorrer mis mejillas, que acariciaban con su sal cada poro de mi piel. Y a pesar del dolor que trozaba en pequeños pedacitos mi alma, ya todo estaba decidido: me iría de ti para no causarme más daño. Cerré la maleta del corazón, puse una nota sobre tu almohada, que decía: "si en verdad me amas, no me busques". Sequé mi llanto, salí de la habitación, con pasos decididos, bajé la escalera, abrí la puerta y me fui. No puedo describir cuánto costó tomar esa decisión, sin embargo sé, que era lo que debía hacer. No estoy segura de si él algún día me dejará de pensar o si me olvidará pronto. Yo solo sé que aunque no estemos juntos, será un recuerdo hermoso de un amor que se esfumó, que se perdió, que se murió, por falta de verdad.

No comments yet

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.