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@Wilmaryrosa

A veces, lo malo que acontece es para mostrarnos los milagros de la vida Recuerdo que una amiga tuvo un accidente automovilístico con sus hijos. Ese suceso fue bastante traumático, pues el carro se despedazó, los niños tenían heridas grandes y ella estaba gravemente afectada. Pudieron trasladarla al hospital y allí pasó una serie de procesos. Las posibilidades de que volviera a caminar eran pocas y lo que se esperaba es que no volviera a tener la vida activa que tanto estaba acostumbrada. Hubo una persona que le dijo que esa tragedia tenía que ver con sus pecados no confesados, eso por supuesto ofendió el corazón de la mujer de quién estoy relatando. Cuando hablamos, me dijo que se sentía muy triste por eso, pues ella no tenía secretos con su esposo, se ocupaba de su casa y de sus hijos, su fe y buenas obras las realizaba con amor... Yo conozco su testimonio, por lo que no simpátice con ese comentario. Un día, sucedió lo menos esperado. Estábamos un grupo de visita y ella pidió que oraramos juntos. En medio de nuestras palabras, su pie comenzó a moverse y las lágrimas fueron inevitable. Nosotros nos conmovimos ¡Mi amiga empezó a tener sensibilidad en sus piernas! Los médicos la examinaron y los resultados fueron un milagro. Hoy día, ella puede caminar, manejar y hacer sus quehaceres diarios con normalidad. Ahora ¿Por que cuento esto? Por la razón de compartir con ustedes de que los milagros existen, y no lo recibimos por mérito sino por misericordia del Padre Celestial, que nos ama y diseño con un propósito. También deseo que nuestro amor tenga mayor peso que nuestra costumbre, pues no es bueno profesar una religión y alabar a Dios en un templo mientras matamos el alma de quienes tienen necesidad y están en tribulación. En el libro de Juan capítulo 9 muestra como Jesús sana a un ciego de nacimiento. Lo interesante se ve en los versículos 2 y 3 cuando sus discípulos le pregunta si la ceguera de este hombre es por causa de sus pecados o los pecados padres, a lo que Cristo respondió: " Es para que las obras de Dios se manifiesten a Él", por lo tanto, toda adversidad presente que vivamos nos hace candidatos para recibir ese auxilio del cielo. Cerremos nuestros oídos a lo que no es bueno y no olvidemos que nuestro milagro viene de camino. Saludos

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