Valiente es el que se va, pero también el que decide quedarse Añorar los tiempos de antes pueden producir tristeza y desesperanza, lo digo porque muchos caemos en esta condición cuando recordamos algo bonito que alegra nuestro corazón. La familia unida, el estilo de vida, la cultura y hasta la estabilidad es un sello que marca nuestra vida cuando miramos para atrás con el deseo de proseguir y la lucha de no desligarse de la tierra que nos concedió identidad. Salir del País es una determinación valiente que desarma nuestra alma en mil pedazos. Quedarse, es una decisión fuerte y fraternal pero a la vez inquietante porque no se sabe que pasará mañana. Yo misma he experimentado la dureza de adaptarse a otra cultura, tradición y costumbre en mi propia nación, ¿Como no imaginarme la dificultad de aquellos que viven en el exterior? Despegarse de su gente para ayudarle desde la distancia es un acto heróico que será recompensado en un futuro. Aunque nuestros ojos no vean el resultado de tanto esfuerzo y trabajo no significa que nuestra perseverancia sea vana. Todo tiene su fin y razón de ser. Hay futuro para quienes sabemos amar y justicia a los que con nobleza dan lo mejor de sí mismos para continuar en esta vida conforme a sus posibilidades. ¡Que las fuerzas de los Venezolanos sea cada día renovada! Que las circunstancias duras y el extrañar constante no haga menguar nuestra capacidad de visionar. Lo malo pasará y disfrutaremos del bien. ¡Que la fe, protección de Dios y esperanza siempre permanezca en el corazón!
Exactoooo. Hay que tratar de ponerse en los dos bandos para emitir opiniones antes de juzgar l criticar. Las dos situaciones sin duras y fuertes