Somos lo que demostramos, no lo que decimos ser Las palabras de afirmación son necesarias para recordar nuestras capacidades y esencia pero ¡Tengamos cuidado de engañarnos a nosotros mismos! Es impresionante como muchas personas se adulan a sí mismas y se pierden en el abismos de sus elogios personales. "Los hechos valen más que mil palabras" Mientras más ruidoso seamos mayor será el vacío del alma. Ser apasionados, sabios, inteligentes, organizados, nobles y seguros son características que se muestra con nuestros hábitos, no con nuestras palabras. Exaltar nuestra presencia para sentirnos mejor, atraer la atención de la gente o ser aceptados por una comunidad es una estrategia que pierde su magia al instante, pues es bonito compartir con alguien que conozca sus virtudes pero es tedioso soportar de continuo el egocentrismo de otro. Hablar de sí mismos no esta mal, pues para darnos a conocer necesitamos presentarnos y expresar nuestros gustos o hobbie, pero demos un alto a la vanagloria. Debemos moderarnos y poner los pies sobre la tierra antes de que nuestro comportamiento resalte nuestras debilidades y defectos. Evitemos la humillación de ser aplastados por nuestras palabras. Seamos humildes, tengamos fe en nosotros mismo pero sobre todo demostremos con nuestras acciones el valor que tenemos como seres auténticos.
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1 comment
Que acertada amiga. Muy buena reflexión. En verdad que hay mucha gente que vive es hablando y hablando, prometiendo para nuca cumplir