Cuando te aconseja alguien que no sigue su consejo... Todos conocemos a una persona que disfruta ser el sabio del grupo pero su vida es un desastre. Con esto, no busco juzgar a quienes aconsejan de continúo sino a reflexionar en la esterilidad moral que produce la palabra sin hechos. Hoy en día es común expresar nuestro parecer para luego negarlo con nuestra acción. Es fácil mostrar corrección en palabras que demostrarlo con la vida, pero si caminamos de esta forma ¿Mantendremos la credibilidad? De ninguna manera... Alfonso (nombre ficticio) aconseja a los demás a no tomar malas decisiones, y lo cómico del asunto, es que él es el primero en hacer lo contrario a conciencia, es decir, sabe que está mal hacer "tal cosa" , pero aún así va felizmente haciendo lo que su corazón desea, se da su tropezón, sigue en lo mismo y le dice a sus amigos como comportarse. ¿Por qué hay personas así? Supongo que es por el anhelo de dirigir o dominar a otros. El ser humano por naturaleza le gusta sentirse admirado y tener el control de todo, y este último puede integrar la vida ajena. Quizás algunos me dirán que la razón principal de esta conducta se debe a que no quieren que los demás pasen por lo mismo que ellos pasaron, pero está sana intención incluye el ejemplo de superación de lo que se ha vivido. En pocas palabras, si queremos ayudar a otros a ordenar su vida, debemos empezar por nosotros mismos, porque de no hacerlo le faltamos el respeto a los demás y a nuestra integridad. La preocupación se anula con la ocupación, así que si deseamos ser una influencia positiva procuremos modelar nuestros consejos.
Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.
No comments yet