QUE VEN! El hombre tiene un libro, una mano guardada en su bolsillo y la otra apoyada en el hombro de un niño que muy bien podría ser su hijo. Ambos miran hacia lados diferentes, cada uno quizá pensando en las distancias. El pequeño también guarda una mano en su bolsillo y la otra está lista quizá para coger alguna cosa. Ambos inmóviles, ambos quizá separándose en alguna realidad que no es esta. Podrían ser mío cosa más. Habría que preguntarle al escultor que quiso plasmar. Feliz inicio de semana Abrazos!
6 comments
Será que queré decir que por mucho que eduquemos a nuestros hijos ellos siempre miran sus propios horizontes. Y esos horizontes casi siempre son diferentes a los nuestros
Muy buena interpretación.. es la que más me gusta.. abrazos!
Mi adorada Wendy, no sabía exactamente donde estabas, y me alegra mucho saber que estás en la cueva de la cultura de León. Te cuento que esta pieza ha dado mucho que hablar porque en los años noventa que fue elaborada, se estaba esperando que llegara el 2000 con todos sus finales premonitorios, y el escultor al situarla de esa forma según algunos expertos quiso demostrar que los adultos nos aferramos al pasado y preferimos orar a lo seguro, cuando el niño mirando hacia un lugar más abierto no tiene interés en el pasado religioso... ojo era un cuento que los guías le compartieron a los turistas en alguna época, que dicho sea de paso no hay uno que no se tome allí una foto, jajaja... Muestra la tuya.
Pues me parece una apreciación muy buena y no tenia la menor idea que tuviese ese punto religioso. Gracias por el datazo, cabe destacar que estoy enamorada de León y su toque de época que hace parecer que ando el día entero en un cuento. Abrazos!
Muchos grandes escritores han logrado la inspiración allí...
El autor con sus ideas y nosotros con las nuestras... Que coincidan o no, no será un problema jejeje. Cada cual que imagine aquello que le parezca mejor...y felices todos.