¿No les pasa que cuando ves de nuevo alguna telenovela o película que te gustaba un montón, como que la encuentra ya aburrida y piensas que algunos personajes son tan ingenuos o con poca dignidad? Justamente me pasó con "Betty La Fea", la telenovela de Fernando Gaitán. Cuando estaba en la secundaria, me sentaba a verla todos los días con mi familia y hasta la disfrutaba mucho. Incluso llegué a alegrarme de que Betty se quedara con Armando porque, bueno, romanticismo irreal e insano. Pasando las décadas y echándole una ojeada a la telenovela en distintos medios (YouTube, Netflix y canal local), me aburrió en sobremanera el argumento y me daba mil facepalm con Betty y Marcela. Y no, no es solo por el machismo de ese entonces por el cual pienso que las dos no han tenido ni un gramo de dignidad. Empecemos con Betty. Sí, es entendible que Betty ha crecido en un ambiente donde su padre es el que tiene la última palabra. Es entendible que ella en cierto modo veía en Armando un príncipe azul en cuestiones de atractivos y porque la viese como alguien útil para los propósitos de la empresa. Es entendible que detrás de esa fachada de señora tímida se encuentra alguien brillante, profesional e inteligente. Sin embargo, también se ve a alguien que está dispuesto a todo con tal de ganarse el afecto de un sujeto que le encanta corretear como sátiro en un bosque, de alguien que no ha sido leal a su novia y que quiere mostrar una imagen de una seguridad que no tiene al 100%. Teniendo ella las herramientas necesarias para ser feliz (carrera, sueños, la posibilidad de ir a terapia y hasta empleo nuevo), decide desechar todo eso al caño por amor a alguien que sinceramente merecía quedarse solo. Quizás sea porque vio en él a una figura paterna o porque realmente el tipo la "trabajó" muy bien, porque amor que se diga amor... No sé, yo tengo mis dudas. La Marcela... Madre mía, no sé si compadecerme de ella o decirle en su cara que era una tonta. Ok, igual amaba a Armando, más cuando le pidió matrimonio. Lo amaba y le perdonaba todos sus deslices; incluso espantó a todas las queridas arruinándoles su carrera como modelos. Sentía celos de Betty (aún sin saber que era ella la "amante" de Armandete) porque Armandete pasaba más tiempo con ella que consigo misma. Su amor por el tipo era tan grande que, aunque quisiera retenerlo, lo dejó ir por el bien de los dos y renunció a su participación en la empresa. Bueno, hizo bien en dejarlo ir, aunque creo que debió haberlo hecho cuando se dio cuenta de que él no iba a serle muy leal y que la usó por el bendito voto cuando estaban eligiendo al presidente de la empresa. Es más, hasta creo que Betty le hizo un favor al quitárselo de encima, pero bueno... Es una telenovela, quizás no la más realista de todas, pero sí la más fantasiosa en cuanto a las consecuencias de las acciones ilegales (nadie presenta demanda y nadie va a la cárcel, aunque una amiga abogada me comenta que aquí en México es posiblemente legal que una empresa cree otra por asuntos financieros). Disculpen mi poco romanticismo, pero es que esa telenovela, cuando la vi por cachos esta segunda vez, realmente me hizo dar miles de facepalms. Es más, hasta creo que Betty estaba mejor sola o con alguien más que con Armando, aunque me digan que se redimió y demás. Pero repito: es una telenovela, aunque en algunos aspectos la realidad puede superarla con creces. ¡Feliz lunes! Fuente de la imagen: Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Yo_soy_Betty,_la_fea)
No comments yet