¿Alguien aquí le tiene miedo al dentista? Que clase de pregunta esa ¿verdad?😁 Puede que algunos digan, ¡Mira el TECHNOMOBILE está jocoso hoy! Pues mira que no, no estoy bromista, en realidad hoy fuí al dentista😬(risas) (Tenía una carie molesta en la muela delantera, que no me dejaba tomar ningún líquido, frío ni caliente y cada vez que comía algo se me introduce comida ahí y es muy incómodo. Así que fuí para que me arreglaran eso y así aliviarme molestia y el dolor. Pero igual la pregunta es válida, ¡quién no le teme al dentista!, creo que la gran mayoría de las personas a la que les haces esta pregunta te responden de igual forma. Muchos incluso, cuando ven que vas para el dentista te dicen ¡ay ay ay! En forma de burla, pero te asustan. Y es que todos le tienen sus respetos a ese aparatico, con ese pincho o(fresa) en la punta y que hace el ruido peculiar 😂 Ese ruidito nos desespera y más cuando toca nuestros dientes, sentimos escalofríos y calcomillas en las raíces. Sin embargo te confesaré que yo no le TEMO al DENTISTA. Bueno y ¿porqué @technomobile no le teme al dentista? Hay una historia larga detrás de eso que hizo que yo le perdiera el miedo. Asi que resumiré lo más que pueda... Desde muy pequeño estoy tratando con el dentista y no porque mis dientes sean malos, sino porque mi cerebro lo es, bueno lo era, porque ya mejorado bastante 😂. ¡El CEREBRO! ¿eso que tiene que ver con los dientes?..., no sé...., ah sí ya me acuerdo, es que cuando yo era niño era muy loquito,😆 (risas). Demasiado intranquilo, no me estaba quieto y siempre estaba haciendo muchas travesuras ¡INVENTANDO! como me decía mi mamá. Y eso me trajo malas consecuencia.... Recuerdo cuando comenzó todo mi problema con los dientes. Tenía 8 años y estaba en cuarto grado de escuela primaria. Mi mamá fue a recogerme a la escuela con mi bicicletita, una que mi abuelita me había regalado. (Era una bicicletita viejita, de esas que los abuelos tienen guardada y te la mandan arreglar, para que aprendas a montar). Pues bien, recuerdo el suceso como si fuera ahora mismo. De regreso ya casi llegando, en una calle recta y larga que hay al doblar de mi casa, me dispuse a correr un poco, (a todos los niños les encanta correr en bici), bien....me alejé de mi mamá y ella se imaginó lo que yo quería hacer, (montar a toda velocidad en la bici y volar), ahja, pues sí que volé. Recuerdo que mi mamá me dijo ¡No vayas a correr¡puff🤦, pues eso fue como decirme, ¡anda ve y corre, vuela en la bicicleta!. Como niño inquieto y testarudo, al final cuando tú le dices ¡No hagas esto! es cuando más lo hace. Pues literalmente "volé" por encima de la bicicleta. Recuerdo que comencé a pedalear muy rápido desde el final de la calle hasta donde estaba mi mamá. De pronto el timón de la bicicleta comienza a temblar, el suelo está pedregoso e inesperadamente la rueda delantera se detiene en seco. Con esa velocidad, salgo lanzado por encima del timón hacia delante, caí a la larga en la carretera y con todas las piedras, aterrice por así decirlo y me arrastre unos metros encima del pavimento. 😬😬. IMAGÍNENSE A QUÉ VELOCIDAD YO IBA. Todavía revivo el suceso y se me ponen los pelos de punta, que momento más desagradable. Cuando me levantaron del suelo, porque yo quedé a la larga, estaba chorreando sangre por todos lados. Parecía que me habían hecho tiritas, me raspé todo, aún después de 30 años tengo las marcas en el cuerpo. Me quemé los codos con el roce en la carretera, las rodillas, el pecho, el uniforme de la escuela lo destrozé, pero sobre todo, el mayor daño repercutió sobre mis dientes. Fue tan fuerte el impacto que mis manos no fueron capaces de soportar todo el peso del cuerpo a toda velocidad y con la cara di contra las piedras de la calle. Me llevaron rápido a mi casa me limpiaron y me bañaron. Me cambiaron de ropa e inmediatamente me llevaron al dentista. Cuando los médicos vieron aquello, se revolucionó toda la clínica, tenía encima más de 10 médicos y yo solo con 8 años. ¡Pueden imaginarse como me sentía! ATERRADO. La cuestión era que a mis dos dientes delanteros, les había pasado poco común en los traumas ordinarios y no sabían que hacer. Pero ahí no termina todo, hay más historia para contar en otra próxima publicación. Pues aparte de esa caída, tuve otra también un par de meses después y terminé en la provincia, porque aquí no había ni la experiencia, ni la indumentaria para tratar un caso así y tomar una decisión, con lo que me sucedió en esa otra ocasión. Así que esta será la primera parte de mi relación con el DENTISTA.🤭 Ya se podrán imaginar porque no le tengo miedo, en la próxima publicación les contaré todo lo que pasé a lo largo de mi vida en la adolescencia, por estas decisiones que provocaron accidentes. Feliz lunes para todos 👍
3 comments
Te diré que yo orita noe tengo miedo, pero cuando estaba pequeña eso era horrible, yo daba gritos, me tiraba al suelo a llorar, salía corriendo y por ende tenía caries que curar pero nunca me dejaba. Ya le perdi el miedo y estoy cero caries ni nada, ahora lo veo como algo normal.
Es común en los niños el trauma con los dentistas. Al mío lo estoy tratando de acostumbrar a que se deje sacar los dientes de leche de forma natural, sin tener que obligarlo, a ver si no crece con ese trauma y miedo a los dientes. Pero creo que es algo natural, no le gusta nadie que le estén hurgando en la boca y menos con un taladro que hace un sonido que nos llega hasta el cerebro 🤭. Que bueno que ya le perdiste el miedo y tienes tu boca sana. La higiene bucal es importante para la presencia y la salud del cuerpo también.
YOOOOO Le tengo pánico y te digo que hoy a la una tengo turno con el destina, debido al embarazo me tienen que examinar y cuando nos sentamos en ese sillón siempre aparece algo que arreglar. Tus accidentes de niño muy traumaticas, si que eras revoltoso. Ya leyéndote me estaba imaginando lo que sentiré en la tarde 😔