poema [amanecer]
Esta semana se nos recuerda que la vida no se trata solo de hacer y dar, sino también de aprender a recibir aquello por lo que hemos trabajado. En medio de emociones desbordadas, es bueno aprender a lidiar con nuestros sentimientos, aunque no nos gusten. Un día lloras a mares y al siguiente bailas de alegría porque tu corazón está tucu tun tucu tun (8). El árbol hermano ya está lleno de hojas verdes y las flores de jazmín son fragantes cuando regresamos a casa. Recuerdo que vuelvo al sur y al agua, a la inmensidad cristalina que me purifica y me confirma. Vuelvo a los sueños que me alejan del drama. Vuelvo a los atardeceres del apareamiento y la abundancia, vuelvo al cierre del duelo y la constatación de que siempre somos suficientes para las personas adecuadas. Vuelvo a mi ya mi paz. Que hermoso es morar en el amor.
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