Momento especial. #reflexiones #familia #momemtoespecial Muchas veces durante días agitados, llenos de trabajo y estrés, pasamos por alto pequeños momentos de gran valor. La hora de la comida es un momento majestuoso y significativo para cualquier familia, ese instante de sentarse a la mesa para degustar nuestros alimentos no solo fortalece nuestro cuerpo, también enriquece nuestra alma. Sin dudas algunos de mis mejores recuerdos de la infancia ocurrieron en el comedor, una mesa que aún siendo sencilla era el lugar favorito para las conversaciones importantes ¿Qué tal la escuela? ¿Cómo va todo? y en la que por supuesto había lugar para sucesos especiales y asombrosos que ocurrian en la vida de los otros comensales, mi familia. Hoy por hoy es una costumbre que con mucho amor transmito a mis hijos, que nunca pasen desapercibidos los momentos especiales, siempre los habrá, valoremos cada vez más el tiempo en familia, que ni el trabajo, las obligaciones o simples distracciones nos alejen de lo verdaderamente importante.
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6 comments
Qué bonito. Eso debe ser así, un hábito para transmitirse de generación en generación. En la actualidad son pocas las familias que comen juntos en una sola mesa a la misma hora.
Es algo que por desgracia vemos cada vez menos en la familia, pero como padres tenemos el deber de rescatar todas esas bonitas costumbres que a nosotros nos enseñaron en su momento para que de esa manera pasen de generación en generación.
Eso es importante!! Nada como sentarse a la mesa y degustar, entre platillo y platillo, los sucesos y vivencias del día a día. Es además una costumbre cada vez más olvidada, sustituida por cualquier cosa, desde un móvil hasta la tv o cuestiones de trabajo. Pero de que tiene un valor insuperable, que nadie no ponga en duda. PD: No pierdas esa costumbre invaluable, estimado amigo.
Lastimosamente es algo que se ha venido perdiendo ya que la mayoría de las personas en casa por diversos motivos no se sientan juntas a la mesa siendo éste un lugar especial donde no solo se comparten los alimentos sino las vivencias del día a día.
Yo también tengo hermosos recuerdos en el comedor, mi papá era muy disciplinado con eso, le encantaba comprar vajillas, copas y las usábamos todo el año, he estado retomando esa costumbre porque te confieso que entre tantas ocupaciones y que me encantaba comer frente al televisor perdí esa costumbre.
Compartír la mesa en familia es una acción hermosa y súper importante ya que es en ese lugar donde podemos socializar con los nuestros mientras disfrutamos de los alimentos, hacer un paréntesis para olvidar el estrés y todas las preocupaciones que forman parte de nuestro día a día es necesario y que mejor que hacerlo estando al lado de las personas que más amamos.