Lo duro y difícil de romper un relación cuando hay niños. #reflexiones El amor es el sentimiento más puro y limpio que puede llegar a experimentar el ser humano durante su estadía en la tierra, el estar enamorado hace que todo lo que gire a tu alrededor sea bonito, lleno de alegrías y tenga un sabor especial. Tristemente en ocasiones este bonito sentir a través de traiciones, malas palabras, falta de confianza e irrespeto llega a su fin lo que provoca un gran daño no solo a esas dos personas que se amaban sino a la familia en general y más si hay niños de por medio. Según estudios realizados éstos llegan a sufrir aún más que papá y mamá la separación, por lo que siempre se deben analizar las posibilidades consecuencias antes de dar semejante paso. Es cierto que no podemos caer en el error de intentar sostener algo que ya no funciona por los pequeños, al contrario pensando en un mejor futuro y en su bienestar se debe buscar la mejor forma de finalizar la relación pero sin que nadie salga perjudicado. Esto por desgracia en la actualidad lo vemos en todas partes como las parejas jóvenes no duran nada después del matrimonio, su convivencia se pone cuesta arriba, incluso muchas veces la infidelidad hace su aparición lo que ocasiona la ruptura del hogar, antes de tomar cualquier decisión en este sentido hay que pensar también en nuestros chamos y en cómo a ellos les afectará.
Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.
2 comments
El problema está, es que se están uniendo sin tener en cuenta la gran responsabilidad de tener una familia, creen que solo van a vivir de sentimientos bonitos y están lejos de esa realidad, y lamentablemente quienes se llevan la peor parte son los niños.
Es muy cierto en la actualidad muchas parejas se unen y tienen hijos sin estar conscientes de la enorme responsabilidad que eso implica, no podemos tener una familia por tenerla ya que si pensamos de esa manera justamente desde ahí comenzamos a fallar, debemos tener bien claro que más allá de nuestra felicidad y bienestar está el de los más pequeños de la casa y vaya que eso sí es importante.