Hoy desde muy temprano fui al Hospital Universitario Antonio Patricio De Alcalá (HUAPA) en mi ciudad natal Cumaná junto con mi esposa para recibir la segunda dosis de la Vacuna contra el Covid-19 llamada VERO CELL es una vacuna de origen chino y según estudios tiene una efectividad hasta de un 79%. En el camino hacia el centro de salud previamente mencionado presenciamos una de las cosas más bonitas e impactantes de nuestras vidas, pues muy cerca de nosotros observamos a un hombre joven de aproximadamente unos 40 años metido por completo en un basurero desesperado buscando algo para comer, cuando de repente otro señor de estos que trabajan para la alcaldía limpiando las calles, avenidas y quien aparentaba ser de bajos recursos se acercó y de uno de los bolsos que cargaba se sacó una arepa junto con una botellita plástica que tenía jugo y le dio todo aquello, aquel hombre la mirada le brillaba y de su boca salieron las siguientes palabras: ¡Muchas gracias que Dios te bendiga!. Luego de haber visto aquella escena mi esposa y yo quedamos asombrados, y me puse a pensar lo que muchas veces he escuchado de boca de mi abuelita ¡El que menos tiene es el que más da! y es completamente cierto, actualmente vemos como muchas personas con mayores posibilidades de ayudar a los más necesitados se hacen de la vista gorda y se niegan a ofrecer una mano amiga al prójimo. Hoy más que nunca en un mundo que ha dado un giro 360 con todo esto de la pandemia debemos cambiar nuestra manera de pensar y hacer como este señor que capaz y dejó de desayunar para darle su comida a éste otro hombre que tenía hambre y buscaba desesperado entre la basura algo para comer, ¡Hoy por ti mañana por mi! nunca sabemos las vueltas que nos depara el mundo.
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2 comments
Tremenda anécdota. Y sí que sorprendente todo esto. Gracias a Dios hay personas que aún no han perdido la humildad y ese sentimiento por ayudar a los demás. Que grande es ese Sr que compartió su comida con el joven quizás hasta era la única comida que tenía para todo el dia
Justamente fue lo primero que me vino a la mente osea pensar que quizás lo único que tenía para comer decidió darlo a otra persona que tenía hambre, es bonito y especial saber que aún quedan seres humanos dispuestos a dar lo que tienen a su semejante con la sola intención de ayudarlo a sentirse y a estar mejor.