HACER EL TRABAJO DE OTROS Es justo escribir que, anteriormente acostumbraba a hacer el trabajo de otros en la oficina y fuera de ella, me decían vasito de agua, ya que a todos le decia que si, estaba ganada a todo lo que tuviese relación a mi empleo, desde limpiar si era necesario, hasta dirigir a todo el personal. Con el paso de los años, he perdido ese deseo por muchas razones, entre decepciones, falta de valoración, comodidad de otros, falta de solidaridad, sentido de pertenecía entre otros. Esto me lleva a observar desde lejos, cuando otros ayudan y se esmeran por colaborar, yo, en vez de motivarlos a qué se mantengan con esa actitud, les aconsejo que cada quien debe tomar su lugar, ya que es algo que no valoran, uno se agota y deja la vida apoyando, mientras que otros cobran su sueldo sin trabajar. Ahora, si todos trabajamos en equipo, unidos por una misma finalidad, es distinto, cada quien pone su granito de arena. Lo ideal es que cada quien haga su trabajo. Lo anterior obedece a qué un compañero de trabajo, no cumple sus funciones, mientras que otro le saca el trabajo, por supuesto, cuando el anterior llega, no tiene nada que hacer, porque ya le hicieron el trabajo. Entonces, quiero saber su opinión, están de acuerdo conmigo? O por el contrario, está bien lo que está sucediendo. @Sariana23 Fotografía propia.
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Saludotes #Sari, los vivales en la oficina, en el trabajo, siempre hay, existen son una realidad, hay que detectarlos rápido y claro que NO esta bien, una cosa es apoyar a un compañero de trabajo, si trabajamos juntos en la misma empresa, oficina, por la misma causa pues, es obvio que si todos terminamos nuestras asignaciones sera para el bien común de todos los involucrados, pero cuando estas situaciones se repiten y repiten, hay que ponerles un PARADO!!!, porque si no terminara como bien dices, uno agotado y sin motivación, trabajando el doble por un incompetente que no aporta, que cuando le toca apoyarte y devolverte el favor se hace el loco o el ocupado, así no funciona nada, lo mejor es sacarle el cuerpo y sin caer en el chismorreo, que el solito quede en evidencia por flojo o incompetente... No podemos seguir arrastrando un muerto que se aproveche de nuestra buena disposición y esfuerzo.