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Una noche en el bar #Español #EnEspañol #Post #Historia Eran más o menos las 11 de la noche. Lo supe porque el reloj en el bar estaba al frente de mí. Me resulta útil estar frente a él porque me recuerda que no debo excederme en tragos, y así saber cuando ya es suficiente. Es un bar bastante tranquilo, me gusta por su simpleza y por la calidad de gente que siempre se acerca. Prometía ser una noche tranquila, y de repente, apareció. Era una mujer muy bonita, era una interesante forma de darle vida a la noche, ya saben, igual no hay nadie que me esperara en casa. Hice mi jugada maestra y le invité una cerveza. Ella rió y sin dudar la aceptó. Mi paso siguiente era evidente: Debía acercarme a ella. La cerveza tienen una propiedad interesante, puede convertirte en un conversador muy diestro con ayuda de unas cuantas botellas. Me acerqué a ella y resultó ser una persona muy agradable. Era primera vez que la veía, estaba casi seguro que no era de este pueblo. En fin, luego de una breve charla me dijo que se llamaba Aurora, terminó la universidad hace dos años, y se dedicaba a la programación, toda una geek. Y para la mejor de mis fortunas, efectivamente, no era de por acá, venía de visita por una tía muy enferma, pero esa noche quería salir a distraerse. Es genial, cuando conversas con alguien que te llama la atención, el resto del mundo parece desaparecer, al menos todos menos el bartender, sino quien más nos seguía sirviendo los tragos. No dudé en contarle de todas las grandes cosas que hacemos en la empresa, y como soy de importante para el desarrollo de nuestro pequeño pero ambicioso consorcio. Me sorprendió la atención que la misteriosa chica me prestaba, pero me encantaba. No sé si fue al alcohol, pero una pregunta odiosa surgió de la nada. No fue mi mejor movimiento, pero le pregunté si tenía pareja o algo por el estilo, y con extrema naturalidad me respondió que no, que la noche puede sorprender, y que ya que lo hice primero, ella también quería saber si yo también tenía a alguien que esperaba en casa, y con gran euforia, le dije que no, que vivo sólo y no tenía a nadie en casa esperando por mí. Me sentía un ganador, si bien no soy el tipo donjuán de las telenovelas, no soy un mal prospecto para cualquier chica. Es decir, trabajo, vivo sólo, no ganó el salario de un magnate, pero vivo muy bien, y pues, no tengo hijos. Además, hago deporte, eso tiene que hacerme un 8, o un 7 sólido. En fin, luego de no aburrir la chica linda del bar, estaba dispuesto a dar el siguiente paso. Definitivamente el alcohol no te hace muy inteligente, pero yo soy un sujeto muy suertudo. Me atreví a preguntarle a Aurora donde vivía, y su respuesta fue que se estaba quedando en un hotel cerca, pero que la verdad no le importaría quedarse en cualquier lugar para hacer la noche más interesante. Golazo. Ambos sabíamos lo que sucedería y luego de tomarnos la última cerveza, que a mi parecer se hizo eterna, decidí pagar la cuenta, y Bob, el bartender, me miró con la mirada que sólo los que saben que está por suceder y están en complicidad, saben. Acto seguido, pedimos un Uber, (No me sentía capaz de manejar, así que le dejé las llaves a Bob) y nos fuimos a mi casa. Una noche ganadora, habíamos llegado a casa, para por fin terminar lo que había comenzado como una jornada normal. La invité a pasar y ella se sentía un poco nerviosa, no soltaba su bolso de mano, le pregunté qué pasaba y sólo me respondió que estaba un poco nerviosa, que quería un vaso de agua. Así que fui a la cocina, y luego todo fue muy extraño, me sentía un poco mareado, pero no le di importancia. Mi mareo duró poco o nada porque algo impensable me despertó: Eran patrullas de policía sonando cerca de mi casa. Cuando salí a ver qué pasaba, noté que Aurora no estaba, ni tampoco mis llaves. De repente, la policía llamaba a la puerta, y justo cuando fui a abrirles, sentí un fuerte golpe en mi cabeza, cuando desperté, estaba en una silla atado. Y vendado. Sirenas afuera sonaban, y Aurora en la sala con un arma, no sé qué pasaba, pero era un rehén. Lo siguiente fue saber que era la pieza de cambio en una especie de trueque entre Aurora y la policía. Se supone que yo saldría vivo, si a ella la dejaban libre, genial. ¿Y quién era esta mujer? Se veía amable y ahora resulta que me quería matar. Para mi suerte, Aurora no se percató que unos agentes entraron por el patio trasero, y la interceptaron, para finalmente capturarla. ¿Quién era Aurora? Pues para empezar, su nombre era Madeleine Connors, y la estaban buscando en 5 estados. ¿Sus cargos? Falsificación de identidad, robo a mano armada, estafa, y en la mayoría de los casos, asesinato. ¿Cómo? Pues al ser todos hombres, los seducía y luego los drogaba y los mataba en casa. ¿Quién era la próxima víctima? Pues yo, y sólo me salve porque minutos después de irme del bar, la policía llegó y gracias a Bob, pudieron dar con mi dirección. Debería haber estado estresado, pero la policía me notó bastante tranquilo, después de todo no morí, y por alguna razón, no siento rencor alguno por Aurora, o Madeleine, después de todo, sigo aquí, quizá a visite en prisión ¿Creen que después de que salga de prisión, quiera salir conmigo? -Ehm, señor Jones, gracias por la larga entrevista pero, ¿Está demente? Esa mujer casi lo mata y sólo para que lo sepa, tiene cadena perpetua, así que jamás saldrá. Oh, bueno, después de todo el naranja le sienta bien. Gracias por la entrevista. ______________________________________________________________________________________________________ SM32 con el sello #Ravencrow hasta que termine la semana.

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