<¿Quieres jugar conmigo?> Las flores del jardín en esa época del año invitaban a observarlas, su olor atraía abejas, mariposas y varios insectos más. No había lugar como el jardín para Javier, podía pasar el día entero ahí sin siquiera probar algo de comer, los pequeños insectos los echaba en unas vacijas de cristal y luego en una pecera donde les tenía creada una microhabitat. Era viernes y Javier acostumbraba quedarse hasta más tarde a jugar porque no tenía que hacer los deberes ese día, esperaba al fin de semana para hacerlos, ese viernes decidió ir al patio a cazar ranas, el patio era enorme y muy húmedo, al final era oscuro porque la vegetación impedía la entrada de luz, llevaba ahi varios minutos cuando sintió una voz que le decía -Ven, acércate, solo quiero jugar contigo-. El niño miraba y no veía a nadie hasta que en unos arbustos notó la presencia de alguien; solo se veía una sonrisa bien particular con unos dientes grandes. El pequeño se acercó un poco y le dijo que no podía jugar, que era muy tarde y debía irse. De nuevo escuchó una voz que le dijo -Acércate un poco más, quiero ver si puedes reconocer este insecto-. El niño motivado fue a acercarse y tropezó con una rama; se levantó y miró al arbusto y ya no se encontraba aquel hombre pero cuando cambió la vista se impresionó porque lo tenía justo al frente; era un hombre de unos dos metros, delgado, ojeroso, piel pálida, con mucho pelo y una gran sonrisa. Aquella extraña persona le dijo -Hoy jugaremos por siempre-. Toda esa noche se escuchaban gritos en el barrio por parte de los vecinos, -Javier, Javier, dónde estás Javier-. Ya estaba aclarando el día y la madre después de pasar toda la noche buscandolo decidió buscarlo en el patio pero solo pudo notar entre los arbustos algunas de sus vacijas y que una de ellas tenía algo adentro. Al revisar quedó petrificada con lo que encontró, eran los ojos de una persona, cayó al suelo desmayada . Pasaron los años de que se diera por confirmada la muerte del niño y a la madre le costaba conciliar el sueño, las pesadillas no la dejaban dormir desde el día que vió grabada, en los ojos de su hijo, la silueta de una gran sonrisa. Rusi Este texto está motivado por la dinámica del compa @ElPausero. #terror #1HorrorNoiseStory #mihistoria #misterio (Imagen tomada desde mi celular y editada en Picsart)
1 comment
Buenisima! Bien narrada. Super! Y eso que no soy fan del terror. Saludos