<Mi primera inversión, mi primer negocio> Recuerdo que desde que tenía alrededor de siete u ocho años el espíritu de negociante empezó a cobrar fuerzas, el primer trato que cerré fue con una amiga, resulta que aquí cerca de mi casa y de la de ella había una vecina que se dedicaba a vender café y cigarros en su casa, al final del pasillo tenía una ventana por donde vendía, era muy común encontrar monedas de 5 o 20 centavos en aquel pasillo, el trato con mi amiga era que a cambio de un lapicero ella debía recogerme todas las monedas del pasillo a diario, para mi era una súper inversión, pues sabía que pasado un tiempo recuperaría el dinero que me había costado el lapicero. Claro que a los dos o tres días olvidamos aquello y seguimos divirtiéndonos, no todo es dinero, también hay que pensar en otras cosas y valorar las amistades por encima de cualquier cosa. Algunas otras actividades que hacía para ganarme los quilos (así le decimos a los centavos acá en Cuba) era vender en mi aula globos, calcamonias, lápices, agendas, gomas, de todo lo que me apareciera, hasta los profesores me compraban cosas jajajaja a veces se aglutinaban las personas y me volvían loco, es que era demasiado, yo apenas tenía siete u ocho años. También solía ahorrar en una alcancía, cuando celebraban carnavales mi papá me daba bastante dinero todos los días de carnaval, y yo lo iba guardando lo que me sobraba, eran tiempos bien bonitos, bien felices. Saludos a todos y cuénteme acerca de su espíritu emprendedor. Rusi (La foto es de aquella alcancía, aún la conservo) #negocio #emprender #historiasbonitas #infancia #inversiones #ahorro #alcancia
6 comments
De niña también llevaba mis ahorritos, tenía una latica de refresco que hacía función de alcancía. Mis abuelos contribuían a ella más que nadie, y me alegraba tomarla en la mano y ver que pesaba cada vez más. Son hermosos recuerdos de nuestra niñez y nuestros deseos de lograr cosas en la vida. Usted es emprendedor y luchador desde bien pequeñito. Feliz noche.
Pues también recuerdo que mi amiga ahorraba en un pomo de champú, es que una vez que metías el dinero en él la única forma de sacarlo era rompiéndolo.
Mi Espiritu de emprendedor yo pasaba por el semaforo que estaba cera de mi casa y yo le decia a mi mamá que yo queria vender periodico en el semaforo como esos niños para yo ganar dinero como ellos, y mi mamá tenian un trabajo que tenia que andar los fines de semana supervisando ventas y yo la acompañaba yo veia como las personas movian dinero, a mi me gustaba, Feliz mañana
De seguro que que si yo hubiese vivido allá también hubiera sido uno de esos niños jajajaja. Pues trata de hacerte de un negocio propio si te gusta el emprendimiento. Saludos
Muy bonita tu historia es claro que siempre has tenido espíritu de emprendedor, que bien ahora imagino sigues igual, con tus empredientos, bueno que pases feliz z noche
Nunca pierdo la fe de llegar a tener una empresa, algo grande, en parte para brindarle mejores vidas a muchas personas que quiero, aunque no espero a ser rico para hacer el bien, no nos podemos guardar los buenos actos para cuando tengamos dinero, hay que ser bueno en todo momento. Saludos y feliz noche para ti también