Los domingos en casa, cuando estaba pequeño eran DOMINGOS DE PASEO. Y en Merida no es nada difícil conseguir espacios y paisajes espectaculares. Como les conté mi papá decía “Pa’ donde agarre el carro” y siempre era una aventura. Esta imagen es muy reciente y si conoces la zona sabes que vas a ver esto muy a menudo. Las típicas casitas andinas del Páramo hechas en piedra y barro, rodeadas de árboles frutales llenos de barbas de palo y los animalitos que adornan. Un frío agradable se encargaba de dar el toque armónico. Luego de disfrutarlo a almorzar y de regreso a casa. A terminar lo pendiente y descansar para iniciar la semana. Así eran... #Español
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