Hola mi gente buena ❤️ Hoy Preparamos un solomillo wellington con una salsa exquisita. Una receta muy sencilla y con apenas dificultad. En muy poco tiempo de preparación tendremos una comida de lo más rica. Una gran elección para cualquier celebración o comida que tengamos que preparar en casa. Además, os lo he acompañado de una salsa que es una verdadera delicia. Tiene un sabor buenísimo. A continuación, os detallo todos los ingredientes que he utilizado y su elaboración al completo. Vamos a la cocina a preparar este solomillo wellington tan rico. INGREDIENTES: Un solomillo (Un solomillo mediano da para unas 4 personas aproximadamente) Media cebolla 100 gr de champiñones laminados un chorreoncito de Brandy (unos 50 ml aproximadamente) Paté (Yo he elegido paté de pato) Un huevo Para la salsa: Una cebolla Dos dientes de ajo Un pimiento rojo 500 ml de nata para cocinar 120 ml de tomate frito 6 cucharadas de salsa perrins, salsa Worcester o salsa inglesa sal y pimienta al gusto Un poco de perejil seco o fresco ELABORACIÓN: Lo primero que vamos a poner es el horno a pre-calentar a 200 grados En una sartén vamos a echar un poco de aceite de oliva y vamos a picar nuestra cebolla y doramos. Cuando la cebolla esté tomando un color dorado añadimos los champiñones laminados. Mientras sellamos nuestro solomillo en la plancha o sartén con un poco de aceite, previamente salpimentado. Cuando los champiñones tomen un tamaño más reducido y los tengamos hechos, vertemos el brandy y llevamos a ebullición. Cuando ya se haya evaporado el alcohol bajamos el fuego y dejamos un minuto más. Apagamos. Extendemos nuestro hojaldre en un papel de horno o de hornear. Cortamos unas tiras por los extremos para la decoración final. Ahora pondremos nuestro paté bien extendido por todo el hojaldre. Seguidamente, echamos los champiñones y los esparcimos. Encima y en medio ponemos el solomillo ya sellado y dorado un poco. Cerramos nuestro hojaldre por todos los bordes. Le damos la vuelta. Colocamos en una bandeja de horno junto con el papel y vamos a poner las tiras que cortamos para decorarlo. Pintamos con el huevo batido y terminamos sellando las tiras con un tenedor para que se nos queden más fijas. Metemos en el horno a 200 grados. Os recomiendo ponerlo en la segunda línea del horno. Un poco más abajo de la mitad del horno. En unos 35 minutos aproximadamente tendremos nuestro solomillo Wellington terminado. Mientras está en el horno preparamos nuestra salsa inglesa. En una sartén vamos a poner un poco de mantequilla y vamos a picar nuestra cebolla y nuestros ajos. Doramos en la sartén. También picamos el pimiento rojo y lo añadimos. Cuando ya tengamos la verdura en su punto, bien pochadita vamos a añadir la nata, el tomate y la salsa inglesa (Worcester). Mezclamos bien. Seguidamente, lo echamos todo en el vaso de la batidora y trituramos para dejar nuestra salsa muy licita. Vertemos en la sartén la salsa nuevamente y dejamos unos 5 minutos a fuego medio. Apagamos y reservamos. Una vez tengamos el solomillo, lo colocamos en una bandeja con un poco de salsa y espolvoreamos por encima de la salsa un poco de perejil. Servimos en una salsera el resto de la salsa para que cada comensal se eche la cantidad que más le guste a la hora de cortar las rodajas o medallones de solomillo
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