Y aquí estoy de nuevo. En este sábado friolento aunque ya todos los días están amaneciendo así por el frío de la navidad, en una guardia más con los adultos mayores del geriátrico donde laboro y a lo que yo llamo un pedazito de cielo aunque en ocasiones se convierte en todo lo contrario, cuando no tenemos ni una pastilla que dar ni nada para trabajar donde con un abrazo y unas palabras los abuelitos se sienten bien y eso lo deduzco por el cambio de semblante y es que se crea un vínculo familiar más del que ellos quisieran ya que su familia verdadera los relegó a este lugar, está es la realidad de la mayoría de los geriátricos o ancianatos que Dios haga su voluntad sobre todos ellos mientras tanto yo hago mi parte.
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Dales mucho amor, cariño, animo y respeta los. Ellos se lo merese ya que han sido nuestros guías en enseñanzas y ejemplo. Cuidate de este frío.