Kricher Capitulo 1. Primer Arco **Diario del perjuicio** El cielo se cae en pedazos con fríos cristales de hielo, la nevada mas grande que podía recordar, haciéndome extrañar los colores que tornaban estos valles cálidos en el otoño. El viento azota mí pecho con furia como si me castigara por mí rebeldía, o me invitara a danzar frente a las montañas tintadas de gris y blanco hundiéndome en las grandes fosas que se forman bajo mis pies por la nieve forzándome a caer a cada paso que doy si no tengo cautela, los días se vuelven mas oscuros y densos, la luz cada vez escasea mas en estas zonas, como si el ragnarok se aproximara y no lo viéramos venir, como si la gran batalla de los Dioses estuviera encima de nosotros, mí padre dice que no nos involucremos en sus asuntos, pero pareciera que ellos nos metieran a voluntad y nos obligaran a despertar de un sueño que llamamos realidad y que solo la muerte nos abrirá las puertas. No tiene sentido el motivo que tenemos para estar aquí, ¿Tierras? ¿Reinos? ¿Poder? ¿Gloria?, Reyes con el corazón lleno de avaricia y aldeas acostumbradas a llevarse lo peor de los conflictos de sus jefes, se que mí padre cree hacer lo mejor para su gente pero un Jarl no puede hacer mas que cumplir lo que su rey le dicta. Siento el reflejo de unos pasos subir la colina dando saltos, al voltear es la criada de mí madre con una sonrisa que calentaba mí piel debajo del corset. *—Señorita Ashley es hora de ir al castillo, el Jarl ya esta por regresar de su expedición y casi está listo el banquete, es hora—*. *—¿Desde hace cuanto sabes donde encontrarme?, espero que Hisaya no te haya seguido, aún me sigue buscando por los pergaminos de mí padre que le robe, pero supongo que ya es tarde, no seria buena idea rondar en el bosque por la noche y mas aun con lo que escasea la comida, las manadas de lobos ya deben estar al asecho, esta helada a sido suficiente así que no me queda de otra, vamos—.* **Esa noche tan simple pero escalofriante volcaría mí vida hacia senderos desconocidos y todo cambiaria como el aleteo de un furgón.** ****Castillo Goblinger**** Al entrar al castillo solo siento el desdén por el esfuerzo de mí madre por recibir al Jarl —*Siempre tenemos estos festejos como si fueran el ultimo, no entiendo porque tanto afán por su regreso—*. Ashley entra a su recamara cambiando su atavió de invierno abrigado y espera sentada al borde de su catre apostando que el fuego de su chimenea aguante la dura noche. De pronto al darse cuenta se había quedado dormida y es despertada por el sonido causado por los cuernos de los guardias de la torre que resguardan la entrada principal del castillo, Ashley sonríe —*Vaya al fin ya era hora, mí padre siempre haciéndose esperar*—. Sale al balcón de su habitación y observa detenidamente la caravana tan irregular que se avecina a los muros, los cuernos siguen sonando y poco tardó en darse cuenta que lo que estaba pasando no era algo que pasara frecuentemente. Con frio en sus manos y ansiedad en sus dientes bajaba las escaleras en espiral mientras escuchaba gritos a las proximidades del castillo, el miedo comenzaba a invadir su cuerpo y la inmensa duda de no saber lo que estaba ocurriendo, al llegar al salón feudal se percata que los guardias que lo custodian no están en el lugar que frecuentan y al dirigirse hacia la puerta principal entra Hisaya rápidamente cerrando nuevamente las puertas, sus hombros tensos cubrían su cuello, mientras que la sangre goteaba de su armadura*.* —*Hisaya, que está pasando ahí afuera, dónde esta mí madre ¿Porqué tanto alboroto?*—. **Pregunta Ashley** **muy acelerada.** —*MÍ Madre ya viene intenta tranquilizarte todo estará bien—*. **Afirmando repetidas veces.** —*Pero explicadme ¿Qué está pasando por qué tienes sangre en tus manos? ¿que sucede afuera? se ven destellos de fuego y el sonido del acero al crujir*—. **Ashley muy nerviosa intentando comprender.** —*Es el Jarl, al parecer encontró lo que buscaba, pero el ejercito del Rey Bagsecg lo ha encontrado a él y están aquí*—. **Teniéndola por los brazos sin soltarla.** En ese momento se abren las puertas del salón feudal, Ashley y su hermano se dan vuelta y ven entrar a los guerreros de la guardia principal con su padre el Jarl Marshall Raid 4to, gravemente herido por una flecha a su costado, su madre se queda cerrando las puertas con los soldados, Ashley corre rápidamente hacia él mientras que de sus ojos comienzan caer pequeñas lagrimas al ver a su padre herido, lo recuestan sobre una mesa de herrajes de plata rápidamente para intentar sacarle la flecha. —*¿Padre que te ha ocurrido, por que estás tan malherido?, ¿Qué es lo que esta ocurriendo afuera?*—. **Ashley pregunta imponente a su ignorancia de lo que estaba sucediendo.** —*Ash hija mía, todo esta bien no te preocupes soló son rasguños, nada que tu madre no pueda arreglar*—. **El Jarl intentando sonreír pero con dificultad.** Su madre Estel corre sin detenerse hacia el Jarl mientras le intentan curar sus desgarradoras heridas. —*Mí Jarl ¿porqué el ejercito del Rey Bagsecg ataca nuestro castillo?*—. **Pregunta con cara de preocupación pero intentando guardar la calma.** —*En las ruinas de Valenwood durante la expedición en una de las cavernas debajo de unas catacumbas encontramos lo que al parecer es un arma pero no solo eso, en las paredes de aquella catacumbas habían unos grabados y en la forma en que estaba oculta el arma nos hizo ver que teníamos en nuestras manos algo importante y al salir el grupo de Berserker del Rey Bagsecg nos tendían una emboscada masacrando a la mitad de mis guerreros con suerte pudimos llegar pero estos muros no aguantaran el poderío del Rey Bagsecg*—. **Responde el Jarl agonizante.** —¡*Que haremos padre?. lucharé hasta la muerte por ti y nuestra gente*—. **Exclama Hisaya con esperanza en sus ojos.** —*NO. De ninguna manera pondré en peligro el futuro de nuestro linaje, a mí heredero al trono. Ya di los avisos para que nuestros guerreros aguantaran hasta la retirada, con suerte la mayoría de nuestra gente escapara hacia las regiones cercanas, el bosque nos cederá ese beneficio, pero no podemos pelear con los hombres que me quedan*—. **Se levanta agonizante intentando colocar nuevamente su armadura.** —*Mí Jarl ¿pero que haremos nosotros?, no puedes luchar en esa condición, arduamente puedes mantenerte de pié*—. **Estel** **claramente preocupada.** —*El Rey Bagsecg vendrá por mí, (el Jarl dirigiéndose a Hisaya) tú y tu hermana tienen que huir con tu madre, en el deposito de vino hay unos túneles para los suministros que llevan a unas cuevas hacia las afueras del castillo, bien las conoces cuando te escondías de pequeño allí, lleva a tu madre y a tu hermana rápidamente*—. —*No padre no te abandonaré, moriré a tu lado si es necesario pero no dejare que brindes solo en el Valhalla—*. **Le expresa Ashley con mucho dolor.** —*Admiro tu valentía pequeña pero mi tiempo a llegado, ustedes son el futuro de nuestra familia mientras ustedes permanezcan con vida, habrá la oportunidad de saldar nuestra deuda, y al lado de Odín beberé y brindare por los logros de mis hijos*—. —*No te dejaré, he vivido toda mi vida a tu lado y siempr....*—**Expresa Estel.** Cuando inesperadamente un gran estruendo aturde a todos en el gran salón feudal, un impacto a los muros del salón provocando un colapso de las columnas centrales. El enorme techo de ladrillo se empieza a colapsar cuando de repente un gran fragmento central del techo se derrumba dirigiéndose hacia ella y a los pocos guerreros que acompañaban al Jarl. Estel en un destello de instinto de protección arroja a sus hijos hacia un lateral del salón mientras el Jarl es fuertemente expulsado por la caída de los pilares del salón. Ashley intentando recuperar el conocimiento ve hacia los lados sin poder aun entrar en razón cuando es sostenida por Hisaya. Ambos observan como la parte frontal del salón esta derrumbado y entra el claro y ensordecedor estruendo de lo que sucede a las afueras del salón. El Jarl sale aturdido de los escombros dirigiéndose hacia ellos con una larga cubierta de telas viejas y bien amarradas. —*Ya es hora no hay tiempo de despedirse, necesito que sean fuertes y hagan lo que les dije, lleven esto con ustedes no la pierdan por nada del mundo, en sus manos esta el futuro de nuestra gente. coge a tu hermana y váyanse AHORA*—. **Les grita con quebranto en su voz.** —*Tengo que encontrar a su madre*—. **Susurra entre sus labios.** Hisaya aun aturdido por los golpes que recibió se dirige hacia las escaleras posteriores del salón que al parecer no habían recibido daños aun, mientras las paredes se derrumbaban de cada lado, Ashley que aun parecía inconsciente entra en razón y se da cuenta que lleva en sus brazos un telaje grueso y sombrío mientras baja las escaleras hacia la bodega de vino del Jarl, observa y siente que Hisaya su hermano le habla y le grita pero su condición no le permite entender, aún no alcanzaba a procesar lo que estaba sucediendo, nunca en su vida había tenido tanta información que asumir, sin embargo en su mente resuenan las palabras y la imagen de Estel horas antes; —*Ashley querida no vuelvas tan tarde.*— Intentando retomar la compostura suelta a su hermano y comienza a reaccionar, Hisaya la intenta sujetar de nuevo. —*Ashley, rápido reacciona, hay que seguir bajando ya falta poco*—. —*No puedo irme, este es mi hogar ¿a donde iré?, ¿Qué haré sin mí madre?, tengo que ir por ella*—. **Expresa Ashley con lagrimas en sus ojos.** —*Ella ya no esta Ashley tienes que aceptarlo, y seguiremos nosotros si no seguimos adelante, yo también siento tu sufrimiento pero nuestra madre habría querido que siguiéramos adelante, era la voluntad de nuestro padre, se fuerte hazlo por ella*—. **Intentando guardar la calma para tranquilizar a su hermana.** *—¿Cómo puedes estar seguro que no sigue con vida? no puedo dejarla Hisaya, ¿Cómo abandonarla? ella lo es todo para mí y si ella muere yo también moriré a su lado—.* *—Ahora soló somos nosotros dos contra el mundo Ash, tienes que confiar en mí no podemos aguardar más tiempo aquí o moriremos, ella no dejaría que te sucediera algo y aunque le costara la vida fuera preferido que tu siguieras adelante*—. **Vuelve a coger de la mano a Ashley, esta vez sin resistencia alguna.** Alcanzando los niveles bajos de las escaleras a la entrada de la bodega se percatan que el acceso al salón esta cerrado, Hisaya golpea fuertemente los cerrojos oxidados de la gran puerta, causando su desesperación. Ashley con gran enojo y lagrimas en sus ojos corre hacia la puerta golpeándola con tal fuerza que logra abrirla de par en par pero el ropaje de vendas que llevaba en sus brazos del golpe cae al suelo descubriendo un extraño mango negro con broche de plata que al verlo fijamente le hacía sentir una pesadez en su cuerpo intolerable para ella tanto así que ya no podía levantase del suelo sola aunque lo intentara, Hisaya percatándose de lo que estaba ocurriendo corre rápidamente hacia ella y intenta levantarla pero ella no quitaba su mirada de lo que parecía ser una espada cubierta en telas, arropándola de nuevo logra levantar a Ashley, cuando de repente se siente otro estruendo cómo el de antes pero tan fuerte que este ya era insoportable para Hisaya causando su desplomo al suelo. Ashley en el suelo reacciona recuperando su fuerza intenta levantar a su hermano cuando de pronto las grandes vigas del techo comienzan a desplomarse e Hisaya en un intento desesperado empuja fuertemente a Ashley hasta el final de la bodega donde se ocultaba el pasadizo hacia las cavernas. El techo derrumbado con enormes vigas quedan entre él y Ashley, con gran dificultad de paso. —*Todo esta bien Ash no estoy herido tienes tu que salir, yo buscaré al Jarl y encontraré otra salida, te lo prometo*—. **exclama agitado y sin aliento.** —*No Hisaya no me dejes te lo suplico, no podré lograrlo sola*—. **con gran desespero y quebranto en su voz.** —*Tienes que irte Ash confía en mí, nos veremos a las afueras del castillo en el riachuelo de los Faisanes, ve lleva esto contigo te dará fuerzas para el camino*—. **Arrojando una chalina roja.** Ashley al ver el destello rojo caer entre las vigas se da cuenta que era la chalina de su madre que usaba para arroparlos en las frías veladas del invierno, al recogerla sintió un cálido sentimiento y una confianza que arropo su cuerpo, cuando voltea su hermano la ve fijamente asintiendo su cabeza. —*Te veré al otro lado hermanita*—. **dándose vuelta para subir nuevamente las escaleras escarpadas que daban en espiral.** Ashley sin mas se dio vuelta y golpeo un tope que impedía el paso hacia la caverna, y baja por una roca babosa llena de musgo, al caer corre por el camino estrecho y oscuro que tenia delante de ella, un pasaje tan sombrío que la hacia sentir un enorme temor mientras los temblores que escarpaban las paredes a su alrededor no cesaban, sin mucha luz y un gran miedo que abrumaba su pecho haciéndola perder el equilibrio al correr, ve un arroyo que se dirigía hacia una gran cavidad en la roca y sin pensarlo se dirigió hacia ella con la esperanza de encontrar la salida de tan tenebroso lugar.— *¿Cómo a Hisaya le podía gustar venir a este lugar de pequeño?*—**.** Al llegar a la gran cavidad siente una ventisca que le azota levemente las mejillas, viendo una abertura el la roca de donde salían pequeños destellos de luz, ya habían pasado horas en ese lugar y de un enorme suspiro espera que al salir de ahí pueda encontrar gente y con leve esperanza a su hermano esperándola afuera, esa posibilidad desvanecía el dolor en su cuerpo dándole fuerzas para dirigirse hacia la salida saltando entre las rocas. Al salir de la brecha con dificultad por la nieve densa, se ubica en una colina algo rocosa pero lo suficientemente alta como para ver los muros de lo que era su castillo, analizando su ubicación se dirige rápidamente hacia la zona mas alta de dicha colina para ver lo que era su hogar. Al subir, su pecho siente una enorme presión causada por el inmenso dolor que la invadía al ver como los muros sucumbían a las grandes llamas que se elevaban por los cielos mientras que el enorme castillo quedaba en ruinas cuando logra divisar sombras inmensas de aspecto siniestro moverse entre las llamas y lo que quedaba de lo que ella llamaba hogar. Al instante siente un ardor en sus manos y se da cuenta que la cosa que portaba, la espada que la había sucumbido hace unas horas atrás quemaba al tacto aún en tan fría noche, con mucha tristeza cae en llanto dándose vuelta y corre en sentido contrario al castillo esperando que su dolor se desvaneciera con el caer de los cristales de hielo. Llega hasta el riachuelo de faisanes donde había acordado con su hermano, aunque sus ojos le daban una razón clara de lo que había sucedido, su corazón guardaba esperanzas de que su hermano llegara entre la maleza, aunque las posibilidades fueran muy mínimas no podía irse de allí aunque el frio comenzaba a causarle hipotermia. Ya sin fuerza alguna y con una voluntad rota se desploma en un árbol sin la posibilidad de moverse, en su mente solo retumbaba el pensamiento: —*De nada sirvió lo que hice porque al igual que a mí familia me espera una muerte inevitable*— quedando completamente inconsciente. Voz desconocida: Ashley es hora. Voz de madre: Ashhh noooooooo. Voz desconocida: Ash Ash Ash Ash Ash. Ashley querida es hora de ir al castillo. Susurro de Hisaya: te lo prometo. Voz de Padre: Ash hija mía... Voz desconocida susurro: Te veo al otro lado... **Ashley ve unos enormes ojos ocupando la inmensa oscuridad de su mente mirándola fijamente mientras que se desvanecían en la profundidad de su subconsciente. .**
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