Hoy caminando por las calles de Tegucigalpa, me encontré con esta bella estatua lo que me hizo recordar la historia de Penélope, esposa de Ulises, se cuenta que cuando Ulises se fue le pidió que lo esperara y así fue, ella lo espero pero en su desesperación la imagen de su amado se congelo en el tiempo, ello lo recordaba joven y esbelto para cuando Ulises regresó ya era un hombre viejo y cansado, ella no lo reconoció y aunque su amado estaba ahí a su lado para ella era una persona desconocida
No comments yet