Hoy recordé esos momentos durante mi travesía desde Venezuela hasta Chile, particularmente en la frontera de Colombia con Ecuador. Eran las 4am, y no estaba preparado para el clima inclemente que hacía a esa hora. Con poco dinero, pero con ganas de salir adelante, buscaba siempre tener una sonrisa para animar a mi media hermana que viajaba conmigo junto a 20 personas más con las que hicimos amistad al encontrarnos en el terminal de Maicao. Han pasado 3 años y medio, y aún conservo la amistad con algunos de ellos y nos enviamos algún mensaje para saber nuestra condición. Hoy, sigo agradecido por tener la oportunidad de salir adelante en un país diferente al mío, haciendo trabajos que jamás imaginé hacer y construyendo nuevas relaciones, amistades que de una forma u otra, me ayudan a llevar mi propia carga,así como yo ayudo a llevar la de ellos. Ser feliz, sin importar lo que esté ocurriendo es la meta...lo segundo es ayudar a los demás a encontrar su propio camino hacia la felicidad que ellos buscan
3 comments
Eres un grande como todos aquellos venezolanos que han cruzado fronteras para una mejor calidad de vida y cumplir los sueños hacia sea en otro pais que brinda nuevas oportunidades de vida
Todo comienzo, todo cambio en la vida es difícil pero el que persevera alcanza, siempre me has dado esa impresión, de ser un venezolano echado pa'lante en tierras lejanas. Dios te bendiga siempre paisano, deseo que logres todas tus metas y que mejore la situación para que puedas regresar a tu tierra.
Muchísimas gracias por tu comentario,Aleja. 😊