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UNA DULCE EXPERIENCIA #Escrito #EnEspañol #HistoriasDeUnDesconocido PRIMER ACTO: Alguien (o algo), deja una mesa en medio de una zona concurrida, en la cual encima hay un plato grande con caramelos y al lado un cartelito que dice "solo tome uno." SEGUNDO ACTO: Pasa una persona y toma un solo caramelo, luego otra duda en tomar más de uno, pero al final se lleva 4 caramelos, los demás al ver lo que hizo está ultima empiezan a llevarse de a puñados. Hasta que uno guarda lo que sobró de ellos en su mochila verde, dejando el plato totalmente vacío, haciendo enojar a los que no tuvieron oportunidad de agarrar siquiera uno. TERCER ACTO: Al dia siguiente, vuelve a aparecer un cuenco lleno de caramelos con una bandeja de metal a su lado. A diferencia del dia anterior, ahora habia un joven parado detrás de la mesa con un aspecto bastante particular, su piel era completamente pálida y su cara inexpresiva, sin embargo se veía bastante "normal", vistiendo una camisa y pantalón oscuros, además de una chaqueta de cuero rojo y un martillo en su bolsillo trasero. CUARTO ACTO: Muchos dudan en acercarse, pero al final un niño que iba pasando ve el mismo cartel de "tome uno", por lo que mira al hombre pálido y le pregunta; -Hola, ¿Puedo tomar más de uno?- A lo que el sujeto inclinándose un poco hasta estar a la altura del niño, le responde amablemente sin mirarlo directamente. -Lo lamento pero puedes solo tomar uno, sin embargo, puedes elegir cual llevarte. Por lo que el niño feliz le sonríe y agarra uno de sabor uva, para luego agradecerle e irse. El hombre retorna la posición anterior, observando hacia la nada, pero esta vez con una casi imperceptible sonrisa en el rostro. QUINTO ACTO: Algunos tras ver la actitud de él hacia el menor, sintieron que lo estaban juzgando mal, aparte ahora no se veía tan sombrío como antes, aunque de repente pasó una mujer hablando por teléfono cerca del puesto, que leyendo el letrero de reojo simplemente agarro un caramelo continuando su marcha. Esto hizo que su expresión cambiaria a una de fastidio, por lo que un chico al ver la situacion decide acercarse para hablarle: -Se ve que la dama llevaba prisa, no dejes que eso te afecte, amigo, ¿Por que no te comes un caramelo para endulzar más tu tarde? Acercando su mano al cuenco agarra un caramelo y se lo ofrece al "hombre pálido", el cual con una sonrisa en su cara decide tomarlo lentamente. -Muchas gracias-dijo mientras estrechaba su mano. El joven continuo su camino. SEXTO ACTO: Después de unas horas, tan solo quedaban como 30 caramelos para repartir, a lo que un hombre se aproxima al puesto para extender su mano, pero no hacia el cuenco, sino hacia el sujeto. -¡Hola!, ¿Cómo te llamas?- -Hola-responde estrechando su mano educadamente con la mirada baja. A lo que el tipo le dice. -Asi que eres alguien de pocas palabras, lo entiendo, ¿Sabes?, me recuerdas a una persona.- El tipo se puso a hablarle de una anécdota, curiosamente observando de reojo, percatándose de que no levante la mirada, mientras le hace una seña a otro para que saque disimuladamente uno por uno los caramelos para guardarlos en una mochila. Mientras varias personas a lo lejos observaban la situacion. A lo que el "paliducho", esperando en vano a que se detuvieran o desistieran, en un movimiento rápido saca el martillo de detrás de él y da un fuerte martillazo... Los espectadores se quedaron inmóviles, pues creyeron que le habia reventado la mano al acaparador, pero no, el golpe fue dado en la fuente de metal que habia ahí mismo. -¡Suficiente!-gritó mientras observaba fijamente al hombre directo a los ojos, el cual sintió un escalofrió recorrer su espalda, por lo que asustado decide devolver todos los caramelos que habia sacado y salir despavorido corriendo. -¡Eres un desquiciado!- le gritó el señor que le sacaba conversación, hasta que una mujer a lo lejos le responde. -¡Y tu un idi*ta que no sabe leer! SEPTIMO ACTO: Abrumado por el acontecimiento, el joven pálido decide agarrar sus dulces para marcharse, hasta que la anterior mujer que le habia gritado al "roba dulces", se acerca hacia él. -¿Te encuentras bien?, fue una situacion muy incomoda-dijo. -No me gusta esa gente, me hacen sentir mal-respondió.-¿Por que son asi? -Bueno por que son idi*tas y creo que se habrán caído de sus cunas cuando niños- eso ultimo lo hizo reír levemente. -Amigo me caes bien, ven sígueme. él, un poco desconfiado duda un momento, pero al final decide acceder para acompañarla. OCTAVO ACTO: Luego de unos minutos, llegan a un parque donde las personas pasean a sus mascotas, ella se sienta en una banqueta y lo invita a su lado. Después de un rato observar a los perros corretear y jugar, saca una barra de chocolate de su bolsillo y la parte en dos. -¿Quieres?-pregunta ofreciéndole una mitad. Aun sintiendo desconfianza no responde nada y solo se le queda mirando un rato, a lo que ella le dice. -Entiendo que por lo que sucedió te sientas asi, pero mírame a la cara. El joven la observa y ve la sonrisa en su rostro, que parecía ser autentica más no fingida, por lo que titubeando decide tomar el chocolate. -Gracias- NOVENO ACTO: Lo que duró la tarde, no hablaron ni una sola palabra, pero sin embargo disfrutaban la compañía uno del otro disfrutando de la rica golosina. Ella lo mira de reojo y lo ve más tranquilo, pero lo que más le impresionó es que su rostro ahora no era inexpresivo, pero tampoco era alegre, simplemente sentía que él estaba sintiéndose bien. Él se percata de esto y voltea hacia ella, a lo que esta le sonríe. -¿Por que haces esto?-le pregunta. -Por que se lo que se siente tener un dia horrible-le responde.-por lo que se como transformarlo completamente. En eso el celular de la dama suena, por lo que decide atender, para luego de unos momentos cortar y levantarse de la banca. -Bueno es momento de que nuestros caminos se separen, tengo que ir a ver a mi novio- -¿En serio?, está bien, pase una tarde genial.-le respondió sonriéndole. -Yo tambien, recuerda no dejar que un descerebrado apague tu bienestar, nos vemos "chico dulce"-le dijo dándole un abrazo, para luego marcharse. Luego de un rato el muchacho se percata de que ella se olvido de tomar un dulce, por lo que se siente un poco confundido por un momento, para después sonreír y marcharse tambien. --------------------- ---------------------- ¿Cuál es la moraleja de esta historia?; ¿Quiere transmitir algun mensaje?, eso ustedes lo decidirán, dejen sus interpretaciones en los comentarios. Bueno perdón no se que me pasó por la cabeza pero se me ocurrió esta historia XDDD no se por que, pero me gustó que se yo, no iba a escribirla en un principio pero deje de autocensurarme para dar rienda suelta, asi que espero que les haya gustado. ¡Nos vemos! -------- celiolopez ' en español'

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