Te deje ir, a pesar de que brotaba el desconsuelo del alma, y se me iba la vida con ello, se me iban los sueños. Las palabras quemaban mi garganta, cayé aúnque quería gritar lo mucho que te amaba, moría por suplicar que empezáramos de nuevo, (por sexta o septima vez) Te deje ir, con toda la cobardía que invade a los valientes, con la empuñadura de un te amo en la punta de la lengua. En fin, te deje ir, pero a cambio con el paso del tiempo, obtuve la paz.
No comments yet