A la derecha, una naranja comprada en un supermercado muy conocido, y a la izquierda, una comprada en un mercado tradicional. Hoy, fruto de la casualidad, me topé con un mercado de frutas y verduras y aproveché la ocasión para dar una vuelta y comprar algo de fruta. Para empezar, los precios eran escandalosamente bajos en comparación con los del supermercado, en la mayoría de los casos, incluso la mitad. Compré las naranjas de la izquierda a 0,79 € el kilo, mientras que las de la derecha las pagué a 1,69 €. Y por si esto fuera poco, la diferencia de sabor entre una y otra es abismal. La del mercado sabe a lo que debe saber una naranja, además de ser mucho más dulce que la otra. Además, compré kiwis y granadas. Con todo esto quería criticar la comodidad a la que nos hemos acostumbrado comprando productos de poca calidad al doble de precio que los que podemos obtener de vendedores locales, ayudando además con este gesto a agricultores de la zona Falta haría retomar las viejas costumbres de ir al mercado una vez a la semana...
2 comments
Pues sí se nota en todo, yo he tenido naranjas que me han dado del campo y están buenísimas, del supermercado compro otras cosas pero cada vez menos frutas y verduras. Además teniendo tanta producción tan cerca, y comprar esas caras, malas, fumigadas de vete a saber dónde... que ésa es otra.
La diferencia salta a la vista.