Estaréis al tanto de la noticia, imagino, de como el gobierno austriaco ha puesto en marcha una campaña para informar a sus ciudadanos de como actuar en caso de un "apagón" o corte de suministro eléctrico. Esto, como no puede ser de otra forma, ha alertado a la población de otros países, ya que Austria no es el primer gobierno en actuar de esta forma. Ya se puede leer por ahí como se han agotado en algunos lugares productos como velas, pilas, y similares. Y ahora viene lo que yo pienso al respecto. Lo que estos comunicados provocan es cierta inquietud en la población, que además, está bastante sensibilizada dada la pandemia que estamos sufriendo. Creo que las posibilidades de que se produzca, por ejemplo, un pulso electromagnético son muy bajas, pero por otra parte, sí que podemos vernos frente a un apagón provocado por un ataque terrorista, o debido a un accidente de origen natural. De hecho, ya sucedió en Nueva York y no una, sino varias veces, siendo dos de las mas sonadas la de 1.977 y la de 2.003, ambas debido a caprichos de la naturaleza (y estoy seguro que los últimos en pensar que les podía suceder algo así eran los neoyorquinos). Por desgracia, en nuestro país carecemos de una educación mínima sobre estos temas, por lo que no es necesario pensar en un "pulso electromagnético" para tener un poco de sentido común y estar preparados para afrontar varios días sin suministro eléctrico sin necesidad de que nos lo diga nadie. Y todo esto sin tener que correr como pollo sin cabeza tras leer noticias como la del gobierno austríaco. Es tan sencillo como que, cada vez que vayamos a hacer la compra semanal (o mensual), comprar algo (un paquete de velas, un blíster de pilas o un par de latas de alimento...) y con el paso del tiempo, habremos hecho acopio de lo necesario para "sobrevivir" a un apagón... Y yastá... no hay que vaciar estanterías cuando un fulano austríaco suelta una noticia así. #Español
1 comment
No digo que no debamos estar preparados, pero creo que deberían explicar mejor el porqué de esa advertencia, sino veremos el pánico hacer de las suyas.