ESCRIBIR SOBRE LO QUE SABES #EnEspañol #Español #Escribir #Aprender #Documentarse Publicaba @lilium sobre la autolimitación que implica hacer caso la frase “limítate a escribir sobre lo que sabes”. Aludía también al género de fantasía y a autores como Tolkien, que dejaban volar su imaginación sin limitarse, ya que nadie puede saber sobre elfos, hobbits o cualquier ser imaginario. Últimamente ando en modo discusión, así que me toca discrepar. Pero entiendo que esa frase (salvo que seamos periodistas y tengamos la obligación de limitarnos literalmente a lo que sabemos y no añadamos información de ‘cosecha propia’) necesita que le demos una vuelta. En lugar de entender ‘limítate a escribir sobre lo que sabes’, debemos entenderlo al revés: ‘limítate a saber sobre lo que escribes’. Esto tiene vinculación con absolutamente cualquier escrito (desde un relato, hasta una tesis). Incluso aquellos más contraculturales, subversivos o dadaístas o surrealistas, sabían sobre lo que escribían, solo que escribían de un modo distinto. Pero tenían muy claro lo que querían transmitir con sus escritos y en qué se fundamentaban. ‘Limítate a saber sobre lo que escribes’ significa que, ninguna escritor/a que se precie se pone delante de un folio en blanco y decide empezar una historia 'al vuelo'. Nada de eso. Al menos, diría que en la mayor parte de los casos no es así. ¡Pero tampoco tiene por qué saber sobre el tema que va a escribir! Y es por eso, que antes de escribir, debe aprender sobre ello. No se limita a escribir sobre lo que sabe, sino que se obliga a aprender sobre lo que escribe. Por ejemplo, si Ken Follet se pone a escribir Los pilares de la Tierra, primero se pone a estudiar historia medieval, arte, arquitectura… para poder ir incorporando esos elementos, sobre los que ha aprendido, en su historia. Es lo que llamamos proceso de documentación. Y además de obligarnos a aprender, nos permite encontrar inspiración, motivaciones de personajes, trasfondos… en fin, nos permite crear algo realmente elaborado, creíble y sin disparates de por medio. Lo mismo con Dan Brown que tendría que aprender sobre Da vinci para su primera obra, sobre física de partículas para su segunda, y sobre virología para la tercera. ¿Y la fantasía? Pues igual. Aunque escribamos sobre cosas imaginarias, en realidad estamos escribiendo sobre cosas muy reales. Es lo que se llama narrativa. Se cuenta una cosa, un relato, pero se están abordando muchos otros temas. Las novelas de futuros distópicos, por ejemplo, inventan futuros pero no tratan de eso. Seguramente tratan de una crítica social hacia el futuro de la humanidad, plantean un poderoso dilema moral en cuanto a lo que es la propia humanidad frente a la inteligencia artificial o cualquier otra cuestión, bajo la apariencia de un relato fantástico. ¿Y Tolkien? Pues este era un señor muy conservador y prefiero no divulgar su 'reverso tenebroso' y exponer solo la parte más 'blanca' de su maravillosa trilogía. ¿De qué habla Tolkien? ¿Qué sabe como para escribir El señor de los anillos? ¿Qué cuenta en realidad? Podría escribir párrafos y párrafos sobre ello, pero les daré solo unas pocas pinceladas (seguro que algunas ya las han identificado) que les invitarán a ver/leer su trilogía con otros ojos. Imaginen las comunidades inglesas preindustriales, en su verdes prados, cultivando sus campos y jardines. Ahora piensen en los Hobbits y la Comarca. Imaginen la Revolución Industrial, los humos y fábricas ardientes, fundiendo metal y quemando árboles en ciudades masificadas como Londres o Manchester, llenas de personas alienadas, viviendo en condiciones infrahumanas e hipnotizadas por el ‘oro’ a fin de mes. Y ahora piensen en la Torre de Saruman y a un tremendo ejercito masivo de Huruk Hai, sin voluntad propia. Piensen en la Revolución Naturista de los Ents como una reacción del Medio Ambiente en contra de todas las maldades de la industria. Piensen en Saurón como el 'gran mal' que asola la humanidad, que la esclaviza y que la somete. Y que está por todas partes ofreciendo 'anilos de poder', corrompiendo almas, no solo humanas, sino las de todo tipo de seres vivos. ¿De qué habla Tolkien? No habla de enanos, ni elfos, en realidad, sino de algo que conoce muy bien. Escribe sobre naturalismo, sobre conservadurismo, sobre las costumbres inglesas y sus valores tradicionales, destruidos por una revolución industrial y un capitalismo consumista imparable. Como chascarrillo, supongo que no hace falta que les explique qué significa que Gandalf se pase la vida fumando en pipa y que Sáruman le suelte: — ¡La hierba de los medianos ha nublado tu mente, Gandalf el Gris! También George R.R. Martin se basó en la historia de la familia de Lancaster para diseñar la familia Lanister en Canción de Hielo y Fuego. Los Dothraki son auténticos mongoles bajo Genghis Khan (Khal Drogo). Perdón, Daenerys la Khaleesi. Los pueblos de Dorne, con su vino y sus costumbres, son España, mientras que las tierras que conquista más allá de los 7 reinos son Egipto. Los norteños Stark, con sus creencias paganas, son los pueblos nórdicos y más allá del muro… los bárbaros. Los Frey, los Greyjoy… cada facción está basada en algo que Martin estudió para documentarse, inspirarse y ponerse a escribir. Y hasta diseñar su 'idioma' por aproximación fonética. Larguísimo ya. No sigo. Busquen más cosas por sí mismos/as. Lo que quiero decir es que esa frase que parece tan limitante a la hora de escribir, puede no serlo. Puede ser terriblemente enriquecedora, un tremendo acicate para la escritura, si le damos el matiz adecuado. No quiere decir que “escribas solo sobre lo que eres experto/a”. Sino más bien que “te vuelvas experto/a en aquello sobre lo que quieres escribir”. Si aprenden lo máximo posible sobre aquello acerca de lo que quiere escribir, automáticamente, estarán escribiendo sobre aquello que saben. @Loucy
4 comments
Todo este escrito hizo que viniera a mi la novela de Doña Barbara que es un libro con una historia que simplemente reflejaba el gobierno de aquel entonces de Venezuela y el daño que le estaba haciendo, además de muchas otras cosas más. Me gusta mucho la frase o mejor dicho, la manera en que has acomodado la frase, porque ciertamente es así. A veces, cuando quiero escribir sobre algo en especifico, terminó investigando sobre ello, para que de esa forma no comenta un error de poner algo que es surrealista. Por ejemplo cuando escribí sobre venenos, busque los tipos de venenos su efecto y demás, me leí varias páginas referentes al tema para tener una noción. Todo eso es lo que mayormente hace un escritor. Nos estaremos leyendo.
Leí el post de @lilium, pensé en comentarle esto mismo, ahora leo el tuyo y lo hago. Con frecuencia, antes de escribir sobre algún tema acá en Noise, me cuestiono si estoy capacitado para hacerlo. Si me dejo llevar por esa idea no lo escribo. Entonces el deseo de compartir mi punto de vista personal sobre el asunto, para contrastarlo con el de los lectores, vence, y al final termino importunando a los que si conocen del tema con lo que escribo. Siempre trato de dejar claro desde que posición escribo. Acá no lo hacemos como profesionales (algunos si) y nos sirve para aprender y crecer, aunque no nos alcance para llegar a ser expertos.
Y aún así y todo a veces cuando quieras escribir y no sabes si sabes, no te limites, no escribas, irrumpe, destila, haz un angosto donde pasen de a poco, mas que palabras, interconexiones de reflejos ancestrales o de los nuevos. Eso sí, no dejes de iluminar, aunque sea con luz oscura que contamine y embarre al que ande cerca. Puedes asi mismo mas que escribir deslizar tu pecho entero en los ojos del atrevido que se asoma y con cada palabra que se dibuja en tu piel que grita, señalarle el latido, el alterado o el que se apaga. **** Buen post. Buenisimo💜
En realidad el mejor ejemplo que podríamos poner en este texto sería Umberto Eco (escritor de El Nombre de la Rosa). Investigaba al extremo cada cosa que no sabía. Incluso a la hora de escribir los diálogos de los personajes mientras caminaban por las torres del convento, Umberto se paseó por el edificio que le servía de inspiración contando los pasos, y la cantidad de palabras que podían decirse en ese trayecto. Un verdadero genio y laburante de la escritura.