DAMASKINOS #Español #Historia #Grecia #Tolerancia #Valores Desde que hablamos de la aconfesionalidad, estaba yo dándole vueltas a una figura que descubrí en uno de mis viajes a Grecia. Al fin hoy he podido encontrar algunas fotos y notas, así que ya puedo contarles este bello hecho histórico. La tolerancia religiosa es un valor que supera la importancia de la propia religión, más aún en épocas de dificultades y desastres. A veces, es lamentable observar cómo solo ante las más grandes desgracias, podemos dejar a un lado nuestras diferencias y ayudarnos mutuamente como seres humanos iguales. Aquí les traigo una breve historia que lo ilustra. Resulta que mientras paseaba por Atenas, no muy lejos de la plaza Syntagma, me encontré con esta figura ilustre de un tal Damaskinos, un arzobispo ortodoxo de la ciudad. Como sabrán, los ortodoxos y judíos siempre han tenido grandes diferencias. A decir verdad, también los católicos tenían lo suyo y los concilios con la iglesia ortodoxa han sido poco frecuentes, pero muy importantes. Pero bueno, eso es otra historia. Le hice algunas fotos y me llevé la tarea de investigar quién era ese señor. Su historia es una historia de grandes valores, de tolerancia y de firmes convicciones. Durante la ocupación nazi de Atenas, Damaskinos ostentaba el cargo más importante de la iglesia ortodoxa. Como saben, los nazis poco tenían contra los ortodoxos, pero sí contra los judíos. Cuando las fuerzas de ocupación alemanas comenzaron con sus atroces actos contra los judíos, Damaskinos se opuso firmemente y empleó todo su poder para evitar las persecuciones contra los judíos. Eso le valió ponerse en el punto de mira de los alemanes, ser perseguido e incluso ser amenazado de muerte. Pero el ortodoxo Damaskinos, no desistió. Siguió empleando su posición para sacar a miles de judíos del país de forma segura, e incluso, expidió certificados falsos de su iglesia para que pudieran alegar que eran ortodoxos, y no judíos, ante cualquier situación de riesgo. Tras la guerra, llegó a ser hasta Primer Ministro de Grecia, principalmente porque toda la nación le tenía un extremo afecto, por haber sido capaz de mantener su altura moral, por haber dejado a un lado sus diferencias religiosas, e incluso por haberse puesto en grave peligro, para salvar varios miles de vidas de personas con las que, incluso, discrepaba en cuestiones religiosas. Nada de eso importaba para Damaskinos, en un contexto en que personas inocentes, eran perseguidas y asesinadas, cualquiera que fuesen sus creencias. La propia comunidad judía le entregó el título de ‘Justo entre los justos’, que es uno de los máximos reconocimientos que se pueden entregar a alguien que no pertenece a la confesión judía. En resumen, hay cosas mucho más importantes que las creencias y la fe. Y, ya puestos, cuando vayan por las calles de una ciudad desconocida y vean una estatua conmemorativa, investiguen después sobre su historia. A veces, son historias realmente excepcionales. Y Ahora me toca buscar la foto de otra figura, de una mujer, cuya historia también era apasionante, aunque no recuerdo si era de la isla de Hydra o de la de Spetses. ...a ver si no he perdido las fotos y las notas. @Loucy
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No profeso religión alguna. En mi familia casi todos tienen sus creencias. Las pocas veces en que discutimos sobre religión (tenemos un pacto de respeto mutuo) es precisamente por el tema de la tolerancia. Desde mi posición soy más abierto a aceptar el derecho de cada quien a abrigar su fe, sea cual sea, que la que tienen los que se afilian a un credo. Creen que su verdad es la única. Eso de seguro está relacionado con el carácter dogmático de la religión.