ELLEN MCARTHUR Y LA ECONOMÍA CIRCULAR #Economía #Sostenibilidad #ODS #SDG #Ellenmacarthurfoundation Este es otro post que tenía pendiente hace tiempo y que con las distintas temáticas que emergen a diario se me quedó en el tintero. Está semana tuve que participar en un debate y me vino a la cabeza que no había escrito sobre esto. En los Objetivos de Desarrollo Sostenible promovidos por Naciones Unidas (espero que hayan oído hablar de ellos, y si no es así, por favor miéntanme y digan que sí) se menciona entre otras cosas la Economía Circular. Hace algunos años tuve la ocasión de escuchar por primera vez a una de las personas que más ha trabajado en este campo: Ellen Mcarthur. Tal vez la recuerden por batir el récord de circunnavegación del mundo en barco, pero también es una exitosa mujer con gran sensibilidad con el medio ambiente y creadora de la fundación que lleva su nombre. La economía circular, consiste básicamente en tratar de conectar los desechos del sistema productivo con sus recursos necesarios aportando un valor añadido a todo el sistema productivo. Es decir, que la economía circular no solo ha demostrado ser sostenible, sino también muy rentable. En teoría de sistemas sería conectar los outputs con los inputs. En palabras sencillas se trata de repensar todo el sistema de producción para poder reaprovechar todo cuando llega al final de su vida útil. Y no. Aunque lo primero que les venga a la cabeza es el “reciclaje”, es lo último que se pretende. Verán, hasta llegar a reciclar un producto, éste puede aprovecharse muchísimo mejor y generando mayor valor añadido si se diseña con intenciones circulares. Por ejemplo, ¿qué hacen con los cargadores de móviles antiguos o con sus baterías? Como no son estándar ni se puede reutilizar, cada vez que cambiamos de móvil todo va a la basura o se nos queda en un cajón (salvo que lo podamos revender). Si no podemos (se le ha roto la pantalla, por ejemplo) allá que va. ¿Por qué no diseñar pantallas, baterías, piezas y elementos compatibles? Tal vez no quiera un móvil nuevo sino sustituir la pantalla que se ha roto… pero como las piezas, exclusivas y nuevas, cuestan casi más que un móvil nuevo, pues ale, móvil nuevo. Lo mismo pasa con lavadoras, ordenadores, coches… o con cualquier otra cosa. Bueno creo que de economía circular les hablaré más en otro post (o bien pueden leer mucho sobre ello en https://ellenmacarthurfoundation.org/) porque hoy quiero contarles la historia de Ellen MacArthur. Tal y como ella misma cuenta, Ellen nació en el seno de una familia acomodada. Digamos que, además de una excelente educación, siempre tuvo cuanto quiso. Y quiso navegar y participar en eventos náuticos. Más adulta quiso un barco velero. Pues tuvo barco velero. Y después dijo: ¿a que doy la vuelta al mundo en este barco? Y lo hizo. Durante meses y meses en ese barco sin tierra a la vista, Ellen cuenta que sufrió una transformación. Allí vivían tres personas, sin nada más que lo que hubiera en el barco. A veces sin señal de comunicaciones, a veces sin algún recurso como agua suficiente o algún alimento. Sin cremitas hidratantes o champú, ni más ropa que la puesta y sin lavadora. A veces algo se estropeaba y había que arreglarlo sin ser mecánica o ingeniera. Allí, en alta mar, todo el dinero del mundo no valía para nada. Solo contaba con lo que hubiera en el barco y con su propio ingenio para aprovecharlo todo al máximo. Ellen se dio cuenta que el mundo entero se resumía en aquel barco. El mundo es un planeta finito, con recursos limitados y una enorme tripulación de humanos. No podemos despilfarrar los recursos o desechar cosas, que tal vez luego necesitaremos (el arquitecto Jerry Buckminster Fuller ya hablaba sobre ello en “Manual operativo para la nave espacial tierra” en los 60). Así que esta admirable mujer, lo siguiente que hizo tras batir el récord mundial, fue crear la fundación que lleva su nombre para estudiar, concienciar y desarrollar la economía circular en el mundo y contribuir así a la sostenibilidad del planeta. Bueno, solo quería compartirlo porque siempre me ha resultado una historia tremendamente inspiradora y porque creo que necesitamos más personas y fundaciones como la de Ellen, que además es una ponente maravillosa. Imagen: elaboración propia a partir de imagen (cc). Descripción: la nave espacial tierra con un texto que la rodea donde se lee "economía circular para la nave espacial tierra". @Loucy
5 comments
Leyendo tu post veo como en mi país vivimos hace mucho tiempo como en el barco de Ellen. La mayoría de las veces contamos solo con lo necesario para subsistir, así que de algún modo, muy rudimentario quizá, practicamos la economía circular. Para nosotros los objetos suelen tener muchas vidas y se utilizan en funciones muy diferentes.
Sí, y probablemente eso os vuelve más sostenibles. Lamentablemente, no se trata de hacerlo por necesidad o desabastecimiento forzado, sino por la mejora de la vida de las personas y del planeta. Lo vuestro es una "nave espacial isla". Y otro detalle lamentable es que allí donde se daña menos al medio ambiente es donde las consecuencias del calentamiento afectarán primero.😔
Maravillosa experiencia la de esta respetable y admirada dama. Mira la economía circular, es tan pragmática como necesaria, pero con esas dos características, los grandes "cacaos" del mundo, se opondran a ella. Vivimos la época del reinado de la obsolescencia programada. Ha de ser todo un reto acabar con el. Saludos.
Lamentablemente la economía de consumismo creada por las grandes empresas hace los objetos cada vez más desechables a corto plazo, la propuesta de prolongar la vida de un artefacto, mueble etc además de ecológico resulta muy beneficiosa para el consumidor final en mi país debido a la crisis hemos pasado de una economía de consumo o una que reusa, repara y renovar.
Pues respecto al tema, no es algo que le convenga a las grandes compañías, reemplazar la economía convencional por economía circular supondría ciertas pérdidas por parte de las grandes fábricas en aras de distribuir sus productos. Ejemplo los teléfonos móviles, que vienen con una vida util declarada para que puedan ser reemplazados por unos más nuevos". El como Ellen visualiza la economía en el mundo es interesante, el problema es que muchos sigan esos paso e intenten aplicarlo, hay muchos intereses de por medio para frustrar esos intentos, sin embargo el ser portavoz de esa idea, puede significar algo positivo, y eso, se agradece. Siendo muy afín al capitalismo, puedo ser critico y con certeza decir que no es un sistema perfecto, que arrastra consigo el consumismo, y a su vez, ocasiona daños colaterales que no se verán sino a futuro.