PENSAMIENTOS POLARIZADOS En los últimos días, y gracias a los ya (casi) famosos noistereotips que suelo publicar en clave de humor (clave no siempre entendida), vengo reflexionando a cerca de qué tipo de sociedad estamos (re)produciendo. Veo claramente que los medios audiovisuales (y la redes sociales también) están desplazando hasta la desaparición a los medios impresos y la palabra escrita. Ya no hay tiempo para leer, ni reflexionar, ni para los escritos largos o los pensamientos profundos. La deriva afecta ya también a los medios audiovisuales. No hay lugar tampoco para videos de más de 10 minutos, las series por episodios cada vez más cortos sustituyen a las películas, y si existe alguna de más de 1:40 sin duda es una de efectos especiales, superhéroes y batallas con poco espacio para el pensamiento. La "sociedad de consumo" parece haberse transformado en una "sociedad de consumo instantáneo". O si se quiere, una "sociedad del espectáculo" que identificaba Guy Debord, pero acelerada hasta lo instantáneo. Ay que me lío... Resumen: No parece haber espacio para el análisis y la reflexión. Todo parece funcionar mediante la interpretación apriorística (prejuicios) con una enorme falta de escucha crítica radical (radical, en cuanto a ir a la raíz del problema). En otras palabras: hemos generado un mundo (y los discursos políticos más populistas, independientemente la inclinación ideológica, de mensajes fáciles y binarios, son una clara muestra) de blancos o negros, de 0 y 1, o conmigo o contra mi, sin matices. Para desenvolvernos en ese mundo, ya no escuchamos críticamente lo que se nos dice, solo adoptamos una posición "a priori" (un prejuicio), que definirá todo cuanto percibamos a continuación. Si somos afines, interpretaremos a favor todo cuanto se diga. Si no los somos, adoptaremos una posición defensiva que filtrará y contaminará todo. En ambos caso, no escuchamos lo que se nos dice, sino aquello que queremos escuchar, aquello que interpretamos... a veces como nos viene en gana. Pondré un par de ejemplos recientes, tontos pero prácticos, para ilustrar lo que trato de decir. Yo digo: "El uso abusivo que se hace de los iconos en los textos impide su lectura". Alguien me responde: "Yo seguiré usando iconos y emojis, no sé por qué estás en contra" ¿Quién está en contra? Yo no he dicho "Debería prohibirse el uso de emojis" pero es lo que alguien ha interpretado. Y de su interpretación de mis palabras derivará su argumento. Por ejemplo podría decir "tú estás en contra de todo lo que no te gusta, en contra de la libertad de que cada uno escriba como quiera... etc". Toda una retahíla que resultaría coherente con su premisa. Salvo por un problema: que su premisa es una interpretación suya, no algo real. ¡YO NO HE DICHO ESO! Por tanto, a mi me resulta incontestable (más por pereza que por capacidad de respuesta). O bien yo digo: "No me gusta la gente cuyos contenidos en Noise se limitan a una serie de enlaces con referido a otras redes o lugares" Alguien me responde: "Pues yo pongo enlaces y los seguiré poniendo. Es un absurdo que quieras que no se puedan poner enlaces" ¿Quién ha dicho eso? Yo no he dicho "Debería prohibirse el uso de enlaces" pero nuevamente es lo que alguien ha interpretado. A esto se le llama demagogia. Y nuestro mundo está llenándose de ella, no solo en la política, sino en nuestra forma de articular nuestros propios pensamientos. ¿Son "estos/as ofendiditos/as" gente estúpida? No. En absoluto. De hecho, a veces son personas muy inteligentes que desarrollan una argumentación impecable, aunque partiendo de una premisa falaz. Eso sí, discuten contra la nada. Contra un fantasma que no dice lo que ellos quieren combatir. Contra su propia imaginación. Creo que somos víctimas de este consumo rápido y acrítico de contenidos, noticias, discursos... donde nuestra capacidad para identificar la raíz del problema se ve cada vez más enturbiada por nuestros propios posicionamientos, intereses o ideologías. El enemigo nunca tiene razón. En nada. Aunque lo que diga sea sensato, lo entenderé como una ataque. Nada bueno sale del adversario. Y así nos polarizan. Blanco o negro. 1 o 0. Sí o No. No hay tiempo para más. #Español
Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.
2 comments
Me encantan tus post. Tus muy acertados análisis son una delicia leerlos, siempre con un toque entretenido además de la debida seriedad del caso.. jajaja.
Este post, merecía llenar esta caja para los comentarios con los emoticones del aplauso, en lugar de eso, te felicito por esta reflexión tan acertada, y te dejo la cantidad de amor que el algoritmo le de la gana de dar.