read.cash Log in
@Loucy more from that month

SUBMARINOS EMERGENTES #Español #Dinámica #MomentosVergonzosos Otro momento vergonzoso y escatológico que le sucedió a una buena amiga ocurrió en la playa y tuve algo que ver en todo ello. Resulta que un buen grupo de amigos y amigas nos fuimos a pasar el día en la playa. Unos sándwiches, unos bocadillos, algo de beber... todo estupendo a lo largo del día. Pero después de comer, a media tarde, estábamos al sol que pegaba fuerte. Al de un rato al sol ya me estaba achicharrando así que pregunté lo típico: ¿alguien se viene a darse un chapuzón o refrescarse a la orilla? — Creo que *nombre de mi amiga* ha ido para allá. Qué raro. Se va al agua sin decir nada ella sola… —pensé. Me acerqué a la orilla y la vi metida en el agua, quieta y sin nadie alrededor, así que me metí y nadé hacia ella. Al acercarme me hacía aspavientos, como para que me alejara. ¿Qué pasa? Seguí acercándome, pero mucho más lento y con cierta prevención. ¿Qué estaba haciendo? Al acercarme lo suficiente entendí lo que pasaba cuando me susurró: — No te acerques mucho. Estoy cagando… ¡shhhhh! — ¡¡Qué!! ¡Tía guarra! ¿Por qué no has ido al baño público de la playa? — No quería que *nombre del chico del grupo que le gustaba* me viese ir allí. Por eso me he venido al agua sin decir nada… por favor, guárdame el secreto. —Yo te lo guardo, pero me parece que no va a servir de nada. ¿No sabes lo que puede pasar cuando cagas en el agua de mar, ¿verdad? Mientras, me alejaba lentamente con sentimiento mezclado de asco y pena. La dejé con sus asuntos mientras la miraba de reojo a una distancia prudencial. En efecto sucedió lo que me esperaba… ¡Flop! ¡Flop!... ¡Flop! Con la elevada densidad del agua salada del Mediterráneo y con el contenido interno de oxígeno y gas de las ‘figurillas de barro’ que hacemos naturalmente los seres humanos, aquellas ‘obras de arte’ suelen tender a salir a flote. Efectivamente, mi amiga se vio rodeada de dos o tres ‘submarinos de mierda’ que emergían de las profundidades y lo pringaban todo a su paso (básicamente a ella). Lo peor es que el grupo, se animó a meterse al agua y venían en tropel hacia donde estábamos (incluyendo el chico que le gustaba). —¡No, no, no, no! —Oía decir a mi amiga. ¡Y por pura inercia le dio por sumergir de nuevo los ‘submarinos con la mano’ a modo Godzilla! No me lo podía creer. ¿En qué estaba pensando? ¡Además de dividirlos y multiplicarlos se estaba pringando completamente las manos! —¡No, no, no, no! No, no, no, no… por favor, por favor… La seguía escuchando a la pobre, al borde del colapso nervioso. Me dio mucha pena, así que le di cobertura. Le dije que se alejase nadando antes de que llegaran los demás y que se limpiara como pudiese antes de volver (con arena o con lo que fuera que pudiera encontrar). Mientras me adelanté para interceptar al grupo para que no llegase al punto del ‘hundimiento de los Nautilus’. Paré al grupo a medio camino y los redirigí hacia otra zona del agua. Les dije algo así como que: ‘me ha dicho que quiere nadar un poco, y que va a hacer unos largos de lado a lado de la playa y que ahora vuelve’. Lo primero que se me ocurrió, vamos. Supongo que la dejé como ‘la rarita ultra-deportista que le da por hacer largos en lugar de estar con sus amigos/as’, pero eso era bastante mejor que la ‘loca cagona acuática llena de mierda’. ¿Lo mejor? El chico que le gustaba, es hoy en día su pareja. Se liaron ese mismo día por primera vez. Y él solo supo la verdadera historia hace un par de años. Entre risas, nos juró que, de haberlo sabido en su momento, se hubiese acabado la magia y probablemente ¡nunca se hubiese liado con la cagona marina del grupo! Esa cagona que hoy ama con todo su corazón. @Loucy

5 comments

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.