LA CIUDAD DEL SOL #Español #Ciudades #Historia #Antropología En Egipto, los faraones se entendían como descendientes directos de los dioses y escogían nombres con referencia a alguna deidad. Tal es el caso de AMENofis IV (descendiente de Amón), su esposa NEFERtiti (descendiente de Nefer), o de su comandante en jefe HOREmeb (descendiente de Horus). El contexto es el siguiente: durante dinastías anteriores el culto al dios Amón era muy potente. Amón viene a significar algo así como ‘el oculto’. Esto significa que sus designios y voluntades eran opacas, no accesibles para todo el mundo. Solo para una élite de elegidos, descendientes directos y religiosos del culto a Amón. Si las gentes simples querían satisfacer al Dios debían recurrir a los representantes de Amon en la tierra. Por supuesto, que así, la fe era empleada como instrumento de poder y de control de masas. Se dice que Amenofis IV trató de instaurar el monoteísmo, que Nefertiti fue una reina poderosa etc. Pero si se profundiza un poco en egiptología surgen muchas dudas al respecto. Aunque lo cierto es que Amenofis IV fue un faraón excepcional, una rareza para su época. Egipto estaba en guerra contra los Hititas. Amenofis IV, faraón con inclinaciones ‘pacifistas y humanistas’ quería la paz y la alianza a través de algún enlace de conveniencia entre su estirpe y la de los Hititas, algo que no hacía mucha gracia al culto de Amon y menos a su general Horemeb. La cosa se puso complicada cuando el faraón decidió cambiarse al culto del sol (ATON). Piensen: el sol luce para todos, sus rayos alcanzan a todas las gentes, sin interpretaciones ni intermediarios. El dios Atón no era ‘oculto’. Esto podemos verlo en los papiros y jeroglíficos de la época. Imaginen la gracia que le haría a la élite del culto a Amon, perder sus privilegios político-religiosos porque al faraón se le ocurre 'demicratizar' el acceso a la fe. En fin, ya saben, si ven una representación egipcia en la que un disco solar toca con sus rayos a todos los humanos representados, probablemente pertenece a esta época. Pero esto no significaba monoteísmo y que ATON fuese el único dios, sino que decidió honrar a ese y no a otro, en una suerte de ‘democratización’ de la fe (de monoteísmo nada, diría yo). Además, se mostraba como un faraón cercano, humano, de carne y hueso. Si se fijan en las representaciones de esta época, no parece como un ser perfecto sentado en su trono. Sus rasgos son más humanos, más redondeados, aparece junto con su familia… ¡hasta tiene ‘barriguita’! Amenofis IV se cambió en nombre por AkenATON. De hecho, a sus hijas las llamó MeritATON, MaketATON y AnjesepaATON… y (probablemente) TutankATON. Además, cambió la capital de Egipto a una nueva ciudad que construyó ‘en mitad de la nada’ y dedicada a Aton: la bellísima ciudad de Amarna, ‘la ciudad del sol’. Un lugar, que, para la época, resulto ser esplendoroso, lleno de bellos templos, casas ricamente decoradas, mansiones impresionantes, calles ordenadas y servicios básicos. Nada de esto gustó al culto de Amón que se veía perdiendo poder. Tras 15 años de periodo Amarna, Akenaton murió en extrañas circunstancias. Lo cierto es que Egipto sigue siendo misterioso y desconocido porque tenían una costumbre muy ‘molesta’ para historiadores y arqueólogos: la ‘memoria damnatio’. Los registros y la historia de los faraones no deseados eran borrada y destruida, ‘eliminada de la memoria’, así como gran parte de sus representaciones y obras. Esto le sucedió a Akentaton, también a mujeres que fueron reinas-faraonas como Haptsesut. Como detalle desde la perspectiva de género, las representaciones de las mujeres faraonas suelen llevar barba como símbolo de poder (rasgos masculinos como símbolo de poder que ya indican una sociedad machista). Entre eso y la memoria damnatio, hay muchos agujeros en la historia egipcia, muchas confusiones entre faraones y faraonas, etc. por lo que, a veces, solo es posible especular al respecto. ¿Qué es lo que probablemente sucedió? ¿Qué dicen los egiptólogos? ¿Qué fue de la magnífica ciudad de Amarna? ¿Qué pasó con el culto a Atón, con la esposa y las hijas de Akenatón (antes llamado Amenofis IV)? ¿Y con los beligerantes Hititas? Ahora que conocemos el contexto, y las razones para la construcción de Amarna, les contaré las explicaciones más aceptadas para su decadencia y su abandono en próximos posts. @Loucy Imagen: Collage de elaboración propia de representaciones de Akenaton a partir de imágenes Creative Commons y de historia.nationalgeographic.com
2 comments
Por eso es que siempre he pensado que una de las cosas más increíbles y maravillosas son la historia, la forma en que se llevo a cabo o lo que uno supone que sucedió, porque esas personas ya no existen en ese plano. Siempre he dicho que si algún día tengo una maquina del tiempo, iría al pasado solamente para conocerlo, cómo realmente sucedió... más que para cambiarlo. Es que hay muchas intrigas y cosas similares de la historia que te hacen explotar la cabeza. Nos estaremos leyendo.
Me apunto a esa máquina del tiempo solo para observar 😉