LA ODISEA #Literatura #Narrativa Hoy les quiero hablar de la Odisea, de Homero (¡que no! Simpson no, hablo del griego). Pero no quiero hablarles de Grecia o de la propia obra, sino de cómo nuestras raíces culturales se remontan hasta entonces, al menos, en lo que conocemos como mundo occidental. La Odisea cuenta, en líneas generales la historia de Ulises (Odiseo) rey de Ítaca. No voy a entrar en detalles sobre las aventuras de Ulises, pero sí en la estructura de la historia. 1) Ulises se marcha de Ítaca para emprender un arriesgado viaje. 2) En su viaje se enfrenta una serie de obstáculos que tiene que ir superando en su gesta con la ayuda de su tripulación y el favor de los Dioses (el cíclope Polifemo, las sirenas, Calipso, etc). 3) Llegado un momento, Ulises olvida quien es y ha de bajar al inframundo (una muerte psicológica que le permite una transformación). 4) Tras superar todos estos obstáculos, Ulises vuelve a Ítaca, con barba y aspecto de mendigo donde nadie, excepto su perro fiel le reconoce. 5) Ulises, con aspecto de mendigo, es sin embargo, el único capaz de tensar el “Arco de Ulises”, mostrando su verdadera identidad ante todo el mundo y siendo reconocido por todos como un héroe. Pues bien, esta estructura clásica se repite una y otra vez en muchísimas de las historias que leemos y en películas que vemos. Todas ellas tratan de lo mismo: 1) el héroe deja su zona de confort, 2) vive una serie de aventuras que supera con ayuda de otros personajes, 3) sufre una transformación que implica la muerte psicológica de su antiguo ser (igual que un gusano de seda muere como gusano que se arrastra para convertirse en mariposa voladora) 4) tras esta transformación, vuelve al hogar empoderado, donde tiene que realizar una acción final para ser aceptado y reconocido por la sociedad. A esta estructura se le suele llamar de “viaje iniciático” y como les digo se repite sin parar. Por ejemplo, centrémonos en películas que seguro que conocerán: Mulán, El silencio de los Corderos, Sin perdón, La cenicienta, Joker, Iron man (y prácticamente todas las de superhéroes)… todas ellas siguen este esquema. Si no me creen piensen en ello, a ver si identifican cada fase. Y no solo eso. También se aplica a nuestra forma de entender la vida. Por ejemplo, es lo que hacen los jóvenes cuando emprenden una carrera universitaria: van esquivando obstáculos (exámenes) hasta lograr superar la prueba final (TFG) donde “mueren“ como estudiantes y “renacen” como graduados/as en un acto final de ceremonia en la que se les reconoce como héroes que han logrado una hazaña. Coger ese diploma delante de la comunidad académica es lo mismo que hacía Ulises como mendigo al tensar el arco frente a todo Ítaca: reclamar el triunfo y ser reconocido públicamente como héroe. No me extiendo más. Les dejo que piensen en cómo las estructuras culturales clásicas, siguen repitiéndose una y otra vez en las historias que contamos. Y en cómo esas historias que contamos, se reflejan en las cosas que hacemos en nuestra vida cotidiana. Y ahora, díganme, ¿son capaces de identificar alguna otra película o historia que siga este esquema? Prueben a hacerlo, es un bonito ejercicio. Pronto verán la Odisea repetirse por todas partes. ツ Loucy, 'En español' Tu voz, tu contenido. Tu canal. Imagen: 'Ulises y las sirenas' de Herbert James Draper
1 comment
interesante, no me había puesto a pensar las cosas desde esa perspectiva.