AUTOPISTAS ELEVADAS Y PUENTES MUY BAJOS COMO BARRERA RACIAL #Español #Urbanismo #Historia #Ciudad Hace días les adelantaba algo sobre el urbanismo ideológico y les sugería que construir espacios vitales implica un posicionamiento político e ideológico, cuando hablábamos de Haussmann y Napoleón III en París. Pues fíjense en el siguiente detalle: en los años 60/70 en los EEUU había un urbanista muy poderoso y muy reconocido al que muchas voces críticas le censurarían que se dedicaba a la ‘Hausmannización’ de las ciudades que planificaba (expulsar lo feo para embellecer la ciudad con grandes planes de reforma que escondían una ideología autoritaria). Este poderoso urbanista se llamaba Robert Moses, un ‘Goliat’ que encontró su ‘David’ en la figura de Jane Jacobs (hoy en día llamada la 'madrina' de las grandes ciudades, mestizas y plurales). Pero eso es otra historia… Resulta que Moses se dedicaba a planificar autovías y autopistas que partían en dos los barrios y las ciudades. Y tenía la ‘inclinación’ de hacer autopistas elevadas que, sin embargo, pasaban a menos de 2 m de otras carreteras. O bien solía establecer puentes muy bajitos que pasaban por encima de las grandes avenidas y accesos a algunos barrios ricos. Esto significaba que para entrar a esos barrios, tenía que hacerse en un vehículo de menos de 2 metros de altura, porque de lo contrario, chocarías contra la autovía elevada o el puente. ¿Ya se huelen por dónde va la cosa? ¿Todavía no? A ver ahora… En aquellos años no todo el mundo tenía coche propio. De hecho, solo los ricos podían disponer de uno. La gente pobre (y en EEUU eran sobre todo personas negras) no tenían coche y tenían que recurrir al transporte público para desplazarse. Esto es, el autobús. Así que, los autobuses (que tenían más 2 m de altura) no podían acceder a los barrios ricos a causa de esas autovías y puentes estratégicamente construidos. Por tanto, la gente humilde y perteneciente a determinados estratos sociales que solo podía recurrir al autobús, no podían acceder a determinados lugares porque el propio urbanismo, la construcción del espacio, se lo impedía. Era una forma de mantenerlos fuera, de expulsarlos. Como pueden ver, escoger la altura a la que se eleva una autovía o un puente tiene connotaciones que pueden llegar a ser hasta raciales. ¿Qué les parece? Esos maravillosos nudos de autopistas y puentes americanos eran, en realidad, una arma racial de exclusión al más puro estilo Hausmmann: embellecer la ciudad dejando fuera a ‘Les misérables’, que en este caso, eran sobre todo las personas negras que ‘afeaban’ los barrios de los ricos, según sus racistas criterios. @Loucy IMAGEN: Uno de los puentes de Moses que impide el acceso en autobús a las zonas más ricas y áreas recreativas de Long Island. Fuente: Archivos Municipales de New York City.
3 comments
El tema es fascinante. La estratificacion va mas alla de arquitectura pero esa vision es super. Las ayudas a inmigrantes en un pais de Europa donde estuve incluyen zonas de rentas mas bajas, alejadas del centro y hasta ahí es lógico. Hablando con un chileno que tenía un mercado en uno de estos barrios donde único se encontraba platano verde, frijoles negros y yuca (importantes para mi comida tipica cubana) me comentó que me sería dificil de entender pero que la transportación de ese tipo de mercancias hacia esa zona le salía mas barato que al centro. Realmente no me sería tan dificil si le quitaba todo el adorno justificativo, pero andaba escaso de tiempo. Y eso no fue en los 60. Jeje Nunca busqué estudios del tema y poder ver tus post de ello es muy bueno. Saludos
una manera bastante creativa de discriminación racial.
La verdad que era una manera enfermiza si se puede llamar así de embellecer la ciudad ya que se estaba cuartando el libre tránsito a las personas de color y menos pudiente, a lo largo de toda la historia siempre ha existido gente que se cree superior a los demás, pero esperemos que muy pronto en el planeta ese tipo de cosas terminen para que todos nos aprendamos a amar y a respetarnos por igual.