read.cash Log in
@Loucy

UNAS POCAS LÍNEAS SIN IMPORTANCIA #Español #Dinámica #Detrasdelaimagen Una línea separa el Norte del Sur. En el Norte, el espacio es amplio y rico, rodeado de belleza natural y refrescantes manantiales. Cada rincón tiene un nombre propio que se escribe con mayúsculas y la gente lo identifica y lo reconoce como algo único. En el Norte, todo funciona porque hay alguien que hace que funcione. Los niños tienen una buena educación y las niñas caminan seguras por las calles. Las personas viven muchos años y adquieren los conocimientos y las herramientas necesarias para tener las máximas oportunidades para disfrutar de una vida próspera. En el Sur, las cosas son algo diferentes. El espacio es comedido y muy escaso, mientras que el entorno solo proporciona un poco del polvo de una tierra devastada y desértica. Los rincones son pequeños y no tienen nombres. Con suerte, tienen números. Las personas viven allí como en una olla a presión, tratando de competir entre sí para poder prosperar. El conflicto se traslada habitualmente a las calles y la gente fallece prematuramente por la escasez o por los actos violentos derivados de la misma. A nadie le preocupa que las cosas funcionen en el Sur, y los niños abandonan la escuela para formarse en la supervivencia. Las niñas, se venden al mejor postor, soñando que, con suerte, quien las compra sea alguien que pueda llevarlas a cualquier otro punto cardinal. A cualquiera menos al Sur. La línea que separa en Norte y el Sur no es una línea imaginaria sino una real y física que crece con el tiempo, como siguiendo un proceso natural, de vegetación expansiva. Una muralla verde que separa ambos lugares y se va haciendo más y más densa, más y más gruesa con el paso de los años. Pero, aunque parezca un proceso natural dictado por una inevitable e invariable voluntad cosmológica contra la que nada se puede hacer, esa línea no lo es, aunque se disfrace de ‘verde esperanza’. Tampoco es verde. Mucho menos esperanzadora. Es una línea inventada, dibujada con escuadra y cartabón, por pérfidos intereses inhumanos. Y no es verde porque existe en un mundo sin color. O, mejor dicho, en un mundo, en escala de grises, pero con el contraste tan elevado que solo se perciben el blanco y el negro. En efecto, es una línea que separa ambos, el blanco del negro, dibujada voluntariamente por el ser humano durante décadas y décadas de racismo y Apartheid, y que entrega a cada color de piel lo que estima que merece, bajo ridículos nombres como ‘justicia social’ o ‘justicia espacial’ que solo sirven para camuflar que desde un lado de la línea tienes derecho a robarle el futuro a alguien del otro, por el mero hecho de nacer allí. Después de todo, siempre ha sido así y siempre lo será. Eso es lo natural. Es lo que dicta el paso del tiempo, lo que queda escrito en el suelo, en los ojos y en el alma. Lo que marca para siempre el destino de quien nace a uno u otro lado, con una mayor o menor cantidad de melanina en la piel, con una u otra familia… y otras tantas cosas que nadie nunca pudo elegir. Lo que hay detrás de la imagen es un texto terrible escrito por nuestro puño y letra. Para sorpresa de nadie, y para vergüenza de todos. @Loucy Imagen: Captura de Google Maps de una de las cientos de ‘líneas’ dibujadas en Ciudad del Cabo. Pero no se equivoquen. No es exclusivo de África. Si buscan bien, pueden encontrarlas con mucha claridad en sus propias ciudades, y hasta en las fronteras de sus propios países.

1 comment

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.