Metamorfosis. #EnCorto. Adoraba los espejos. Ellos siempre le mostraban la imagen de sí misma que más le gustaba, al terminar la transformación. Cada vez, les agradecía por tanta generosidad al reflejar esa percepción de ella, que sabía habitaba en su interior, aun cuando ciertos atributos de su cuerpo se empeñaran en recordarle lo contrario. Le gustaba que la llamaran Cecilia. No existía nombre mejor para representar la belleza mulata y despertar ancestrales deseos lujuriosos. Ese era un privilegio que disfrutaba: poder escoger un nombre a su gusto. La mayoría de los mortales arrastramos durante toda la existencia el nombre que alguien nos dio. La noche era su mejor aliada. Cómplices, ocultaba cualquier detalle que la indiscreta luz natural del día hubiese resaltado. En las noches ocurría su milagro transfigurativo. La forma que más amaba de su ser ambiguo tomaba el control. Entonces, dejaba de sentirse ceñida a un cuerpo ajeno. Florecía la más exótica de las flores nocturnas. Sale a la conquista de la noche, con la cadencia de un andar, que hace equilibrios sobre tacones que emulan zancos. Los brillos del vestido, que ciñe su cuerpo, fulguran intermitentes con cada balanceo. Una enorme cartera cuelga de su hombro desnudo. Lleva el pelo suelto, rebelde. Su cara es una obra maestra del maquillaje, lista para la más exigente pasarela. Cecilia, la travesti, se sabe observada y lo disfruta. __________________ Escrito inspirado en la novela Las malas, de la escritora argentina Camila Sosa Villada, que leyera recientemente, sobre el hostil ambiente en que un grupo de travestis ejercen la prostitución. Es un libro de fácil lectura, se los recomiendo. Jueves, 4 de agosto de 2022.
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4 comments
Aunque no conozco la obra argentina ya desde el inicio pude intuir por donde va el relato. muy bueno friend.
Desde el inicio me parecía que iba en ese sentido la Cecilia, el sentido donde la calle es el mejor y peor escenario, donde la noche es la mejor aliada y los besos, caricias más derivados, es la poca mercancía que la sociedad le permite vender.
Tal como cuentas. Una travesti le costará ser aceptada en los más comunes oficios siempre signados por los prejuicios de nuestra sociedad. Algunas entran y salen permanentemente en sus dos vidas para poder burlar esos prejuicios. De día son unos, de noche son otras. Gracias Burkino.
Mira vale Inspector Pardo, ahora serás maestro del detalle y las descripciones jajaja. Anotada la recomendación, menos mal no me hice idea alguna jajajaja sino hubiese terminado corriendo asustado de la belleza "desbordante" jajaja