#RecuerdosdeCarnaval #DeCalidad #Dinámica Debido a que no soy muy “carnavalero” y que nuestro amigo @Burkino, en su convocatoria a la dinámica #RecuerdosdeCarnaval del canal #DeCalidad, nos pide responder preguntas que tienen más que ver con la tradición de su Venezuela, no pensaba participar. Pero luego, leyendo el post de @ElBufon, donde nos cuenta otra manera bien distinta de celebrarlo, me animé a narrarles mis recuerdos de unas fiestas de mi pueblo que eran el equivalente a los carnavales. Como en mis inicios en Noise les conté algo sobre las Parrandas de Barrios ( noise.cash/post/l57nq4qg ) eso también me tenía un poco desmotivado, pero como ya han pasado 7 meses y ahora tenía el pretexto de la #Dinámica, finalmente me decidí a echarles mi cuento. Acá he conocido de muchas tradiciones de distintas culturas y estas fiestas populares de las que quiero contarles, lo son para la región central de Cuba. En mi país por supuesto que se celebran los carnavales, pero más bien en las ciudades más importantes. Los carnavales de Santiago de Cuba o los de La Habana tienen sus rasgos que los distinguen. Por acá, en lugar de la reina del carnaval, se elegía la estrella del carnaval y los luceros, tradición esta, que se fue perdiendo. Pero paso a contarles sobre las parrandas de barrios que es el motivo de este escrito. En el pequeño pueblo donde nací y crecí, cada año se celebraba esta fiesta, como en muchos otros lugares vecinos. Para estas fechas el poblado se dividía en dos barrios rivales a los que se afiliaban todos y cada uno de los habitantes. Los barrios tenían nombres que los identificaban, los nuestros eran: La Loma y San José. Otro símbolo era el animal que lo representaba. Los lomeros tenían su gallo y nosotros los de San José un gavilán. Ambos barrios confeccionaban sus “mascotas”, que en cada salida, portaba algún miembro en lo alto de una vara. Recuerdo como se las ingeniaban para hacerlo lo más realista posible, hasta podían batir las alas. Estas fiestas comenzaban en mayo con motivo de la celebración del santo patrón del pueblo y se extendían hasta julio o agosto, coincidiendo con las vacaciones escolares. Pero no piensen mis estimados lectores que durante todos esos meses estábamos de fiestas en carnavales… Las parrandas comenzaban con el changüí los fines de semana. Para este inicio, solo salían las “bungas” (congas) de cada barrio con sus toques de rejas(sonido de tambores de cuero y “gangarrias”, alguna trompeta podía incorporárseles). Muchos se sumaban y arrollaban con las congas, para los niños era una forma divertida para empezar a apropiarse de la tradición. A medida que pasaban las semanas se agregaban las comparsas y pequeñas carrozas, casi siempre con la participación de los más pequeños. Todo esto iba preparando el terreno para el enfrentamiento final entre los dos barrios. Para esa ocasión se construían carrozas de mayor porte con la ayuda de todos de manera voluntaria, movidos por la pasión y amor por el barrio. El tema, sobre el cual se construía la historia de fantasías a representar, era un secreto muy bien guardado. Cualquier filtración se aprovechaba por el barrio contrario para representarla en modo de burla. El día de la definición, las carrozas se armaban en un lugar a dos cuadras de “la raya” - línea imaginaria que dividía al pueblo en los dos barrios. Si alguno de los dos barrios no estaba listo a la hora pactada, su derrota era de oficio. Hasta que llegaba ese momento el ambiente se animaba con la música de las congas, comparsas, farolas, fuegos artificiales y el entusiasmo desbordado del pueblo. Esa era la única fiesta que sacaba de sus casas hasta los más viejos. Para terminar, como era de suponer cada barrio se sentía el ganador. Entonces se corría el triunfo y se enterraba al contrario hasta que llegaba el amanecer. Esta tradición aún permanece viva en muchos pueblos de mi país, siendo las Parrandas de Remedios, lugar de su nacimiento, las más conocidas. Lamento que en mi patria chica se haya perdido ya hace algunos años. Martes, 1 marzo de 2022.
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5 comments
Saludos @Leopardo, pero vaya celebración y que rivalidad entre barrios, guardaban celosamente los secretos de las fantasías a exhibir y hasta los más viejos salían a defender. Gracias por contarnos de esa experiencia @Leopardo. Hemos visto ya algunas anécdotas de Argentina, Colombia, Venezuela y ahora Cuba.
La rivalidad era tal que durante el tiempo que duraba la parranda había familias que se dividían por tener miembros en ambos barrios. También era importante ver como la comunidad se unía toda en función de mantener una tradición de muchos años. Desgraciadamente las carencias económicas impusieron una pausa obligatoria que pienso hará difícil recuperarla, al menos en un pequeño pueblo como el de mi infancia. En otras localidades más importantes si se celebran cada año. Gracias por pasar amigo @Burkino
Vaya, vaya, debo decir que esas fiestas suenan tan inspiradoras que me han dado ganas de verlas de primera mano, que mal que no se continuaran en tu patria chica, pero se disfrutaron en su momento, ya habrá oportunidad para que algo como eso logre repetirse de nuevo. Nos estaremos leyendo.
Que bonita tradición esta que nos relatas aquí amigo una rivalidad sana entre barrios. Me los imagino con agentes dobles y espías para conocer los secretos del rival.Excelente dinámica esta que nos permite conocer un poco la cultura de otros países y en este caso la celebración de los carnavales en Cuba.
Las parrandas de Remedio, la Conga Santiaguera, Los muñequitos de Matanzas...eso es de lo poco que queda hoy día, pero que nos recuerda cuánto hubo tiempo atrás. En mi pueblito esa tradición se ha perdido, aunque el espíritu de gozar y guarachar no. Las celebraciones dejaron de llamarse carnavales para ser "fiestas populares" que se celebran en cualquier época del año en que haya posibilidades gastronómicas. Gracias por mostrarnos parte de tus vivencias mi estimado @Leopardo.