Para celebrar el #1erAniversario del canal #DeCalidad, nuestra amiga @Denis4 nos invita a la #Dinámica #RetoLiterario. Si alguien no se ha enterado de las reglas para participar, lo invito a pasarse por el post invitacional que dejó pineado a la entrada de "la casa del buen contenido y el sano debate" Aquí les dejo mi aporte. NÍTIDA FE. En las mañanas, camino a la escuela, siempre me lo encontraba sentado en el mismo banco del parque. Muchos aseguraban que dormía allí, pues nadie lo veía llegar. Tampoco podían decir, que en las noches, alguien se lo encontrara tendido sobre el duro granito. Para él, aquel era un banco especial. No estaba a la sobra de ninguno de los frondosos flamboyanes de flores rojas o amarillas, las añejas majaguas o las estiradas palmas reales, que en armoniosa combinación, poblaban aquel oasis verde, en el corazón de la ciudad. "Mi banco" - como lo llamaba - estaba a pleno sol. Desde allí, él amasaba el sueño de "tener su morada en el sol" Ya en la adolescencia, cuando de regreso a casa, al salir de la secundaria, la muchachada nos deteníamos en el amplio parque, en su banco de siempre, estaba él. Daba la impresión de tener "bastante que hacer". Estaba rodeado de libros y revistas, de hojas amarillas por el paso del tiempo. Leía, buscando afanoso el método, para poder empinarse hasta el astro rey. Decía que "allí se fecunda mejor. Que allí el pan le sobra, que allí es su canción" La mayoría, le mostrábamos afecto, pero no faltaba en el grupo quien se burlaba de él, llamándolo "solático". A él no le mortificaba el sobrenombre, al contrario, lo tomaba como un título digno de los aventureros que serían los pioneros en lanzarse a la conquista del sol. Una tarde cualquiera, cuando los totíes llenaban con su algarabía el parque, como tantas otras veces después del trabajo, compré pizzas para los dos. Se la alcancé e inmediatamente me mostró su gratitud. Cuando me disponía a sentarme en el banco del frente, pues no le gustaba que nadie se sentara el suyo, me llamó para enseñarme algo. Sacó del bolsillo de su pantalón una piedra, que emitía luz, cuando reflejaba los rayos de sol del atardecer. Es el "cristal del destino" me dijo misterioso. Luego me explicó que en aquella piedra se contenía la energía necesaria para hacer que la nave alcanzara su objetivo. Solo necesitaba encontrar el modo de poder utilizarla y para eso estaba investigando entre tantos libros viejos, que eran los que contenían la verdadera sabiduría. Yo le mostré mi interés y sorprendido por su "nítida fe" en lo que quería, solo atiné a asentir con la cabeza. Guardó la piedra de nuevo en su bolsillo y poniendo su dedo índice transversalmente sobre sus labios, me invitó a guardarle el secreto. Luego comenzó a dar mordiscos a la pizza, que sostenía en la otra mano, como si no me hubiese acabado de revelar la más alucinante de las noticias. Al rato, llegó mi novia de entonces, pues habíamos quedado para ver la película de estreno que proyectaban en el cine que estaba situado en una de las esquinas frente al parque. A ella no le agradaba mucho mi amistad con el "solático". Decía que las personas podían interpretar mal aquella relación y tomarme por loco a mí también. Yo la calmaba explicándole que lo conocía desde que era niño, me había acostumbrado a sus manías y no lo juzgaba por su apariencia. Le hacía ver que su fe en alcanzar un imposible, era igual a la de otros que habían cambiado el curso de la historia. Ella entonces me dejó por incorregible, me tomó de la mano, y me arrastró hasta la entrada del cine. Un día, cuando llegué al parque, vi su banco rodeado de curiosos, y me asusté. No pude evitar pensar en lo peor. Me abrí paso entre la multitud hasta llegar a su lado. Pero descubrí que estaba totalmente equivocado. Mi amigo del banco soleado estaba eufórico y continuamente gritaba "Eureka". Al verme, me hizo saber que ya había encontrado el modo de utilizar la energía de su "cristal del destino" y que pronto partiría rumbo al sol. Me enterneció su alegría infantil. A la vez que me parecieron injustos los murmullos y risas de los presentes. Pero "aún siendo locura, no lo aconsejé. Quizás, al contrario, me vaya con él. A fundar…" ------------------------ Relato de ficción. Felicidades al canal #DeCalidad La canción "Nítida fe" que inspiró este relato es de la autoría del cantautor cubano Raúl Torres. ¿Quién sabe si una historia parecida lo motivó? Aquí les pongo el enlace a la canción para que no dejen de escucharla. https://www.youtube.com/watch?v=PISFOaiShnM Los entrecomillados del texto son fragmentos de la canción, que por su vuelo poético, utilicé en el relato.
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5 comments
Hermosa la canción, cómo hermosa la historia que nos regalas (tiene aroma y anda impecablemente vestida, para nuestra gala de Aniversario) y hermosas esas vivencias o esas conversas, con esas personas diferentes, esas que viven en una burbuja en la que se sienten felices y no dañan a nadie.
Fue un curiosa historia la que has compartido, haciendo ver que la gente considera un loco aquel que tiene mucha fé, pero que al final habrán personas que aún con todo eso, se quedarán a nuestro lado. Por otro lado, busqué y no encontré nada sobre a qué te refieres con "Solático"... Me quedé con la duda. Nos estaremos leyendo.
Denis lo de "Solático" fue un modo de llamar a alguien que tomaban por loco pero era un apasionado del sol. Fue un juego de palabras que empleé pues se asemeja a lunático, pero cambiando el astro. Creo que fue una palabra que me inventé para el relato. Gracias por tu visita y perdona lo tarde de mi respuesta pero he estado un poco alejado de la plataforma.
Ya decía yo que me parecía raro, pero ahora veo que hacías referencia a eso, al parecer no entendí el chiste (risas). Y está bien, estoy consciente que entramos cuando podemos.
Saludos Leopoldo felicitaciones por el cumpleaños del CANAL, excelente relato me gusto mucho, lo leí perdido porque ni idea del tema musical que lo inspiro, pero inmensamente disfrutable la narrativa del mismo. Feliz fin de semana.